*ANGELUS “La señal de la Cruz nos recuerda que el Misterio de la Trinidad abraza nuestro ser y nuestra vida, dijo el Papa y Francisco recuerda el testimonio de amor del nuevo beato Louis Edouard Cestac”

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“Este misterio abraza toda nuestra vida y todo nuestro ser cristiano -dijo el Papa en la reflexiómn previa a la oración del Ángelus-. Lo recordamos, por ejemplo, cada vez que hacemos la señal de la cruz: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Y ahora los invito a hacer todos juntos – y con voz fuerte – la señal de la cruz ¡todos juntos! En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.

Audio y texto completo traducido del Italiano de la reflexión del domingo de la Solemnidad de la Trinidad

«¡Queridos hermanos y hermanas, buenos días! Y ¡Buen domingo!

Hoy celebramos la fiesta de la Santísima Trinidad, que nos recuerda el misterio del único Dios en tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. La Trinidad es comunión de Personas divinas, las cuales son una con la otra, una para la otra y una en la otra: esta comunión es la vida de Dios, el misterio de amor del Dios Vivo. Y Jesús nos ha enseñado este misterio. Él nos ha hablado de Dios como Padre; nos ha hablado del Espíritu; y nos ha hablado de Sí mismo como Hijo de Dios. Y así nos ha revelado este misterio.  Y cuando, resucitado, ha enviado a los discípulos a evangelizar a todos los pueblos  les dijo que los bautizaran «en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo» (Mt 28,19)

Este mandato, Cristo lo encomienda en todo tiempo a la Iglesia, que ha heredado de los Apóstoles el mandato misionero. Lo dirige también a cada uno de nosotros, que, gracias al Bautismo, formamos parte de su Comunidad.

Por lo tanto, la solemnidad litúrgica de hoy, al tiempo que nos hace contemplar el misterio estupendo – del cual provenimos y hacia el cual vamos – nos renueva la misión de vivir la comunión con Dios y vivir la comunión entre nosotros, sobre el modelo de esa comunión de Dios. No estamos llamados a vivir ‘los unos sin los otros, encima o contra los otros’, sino ‘los unos con los otros, por los otros y en los otros’. Ello significa acoger y testimoniar concordes la belleza del Evangelio; vivir el amor recíproco y hacia todos, compartiendo alegrías y sufrimientos, aprendiendo a pedir y conceder el perdón, valorizando los diversos carismas, bajo la guía de los Pastores. En una palabra, se nos encomienda la tarea de edificar comunidades eclesiales que sean cada vez más familia, capaces de reflejar el esplendor de la Trinidad y de evangelizar, no sólo con las palabras, sino con la fuerza del amor de Dios, que habita en nosotros.

La Trinidad, como había empezado a decir, es también el fin último hacia el cual está orientada nuestra peregrinación terrenal. El camino de la vida cristiana es, en efecto, un camino esencialmente ‘trinitario’: el Espíritu Santo nos guía al conocimiento pleno de las enseñanzas de Cristo. Y también nos recuerda lo que Jesús nos ha enseñado. Su Evangelio; y Jesús, a su vez, ha venido al mundo para hacernos conocer al Padre, para guiarnos hacia Él, para reconciliarnos con Él. Todo, en la vida cristiana, gira alrededor del misterio trinitario y se cumple en orden a este misterio infinito. Intentemos pues, mantener siempre elevado el ‘tono’ de nuestra vida, recordándonos para qué fin, para cuál gloria nosotros existimos, trabajamos, luchamos, sufrimos. Y a cuál inmenso premio estamos llamados.

Este misterio abraza toda nuestra vida y todo nuestro ser cristiano. Lo recordamos, por ejemplo, cada vez que hacemos la señal de la cruz: en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Y ahora los invito a hacer todos juntos – y con voz fuerte – la señal de la cruz ¡todos juntos! En nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

En este último día del mes de mayo, el mes mariano, nos encomendamos a la Virgen María. Que Ella – que más que cualquier otra criatura, ha conocido, adorado, amado el misterio de la Santísima Trinidad – nos guíe de la mano; nos ayude a percibir, en los eventos del mundo, los signos de la presencia de Dios, Padre Hijo y Espíritu Santo; nos obtenga amar al Señor Jesús con todo el corazón, para caminar hacia la visión de la Trinidad, meta maravillosa a la cual tiende nuestra vida. Le pedimos también que ayude a la Iglesia a ser, misterio de comunión, a ser siempre una Iglesia comunidad hospitalaria, donde toda persona, especialmente pobre y marginada, pueda encontrar acogida y sentirse hija de Dios, querida y amada».

(Traducción del italiano: Cecilia de Malak)

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(RV).- Después de rezar a la Madre de Dios, el Papa Francisco recordó que el último domingo de mayo en Bayonne, Francia, fue proclamado beato el sacerdote Louis-Edouard Cestac, fundador de las Religiosas Siervas de María, de cuya figura dijo: “Su testimonio de amor a Dios y al prójimo es para la Iglesia un nuevo aliciente para vivir con alegría el Evangelio de la caridad”.

El Obispo de Roma también saludó a los queridos romanos y peregrinos, que viajaron con sus familias, grupos parroquiales, asociaciones y escuelas. De modo especial el Santo Padre saludó a los fieles de La Valletta, Malta; Cáceres, España y Michoacán, México; así como a los procedentes de diversas localidades italianas; sin olvidar a los chicos que han recibido o se preparan a recibir el Sacramento de la Confirmación, a quienes animó a ser gozosos testigos de Jesús.

“Al término del mes de mayo – dijo el Papa – me uno espiritualmente a las tantas expresiones de devoción a María Santísima; de modo particular menciono a la gran peregrinación de los hombres al Santuario de Piekary, en Polonia, que tiene por tema: “La familia: casa acogedora”. De ahí que Francisco haya manifestado su deseo de “que la Virgen ayuda a toda familia a ser “casa acogedora”.

El Papa Bergoglio recordó asimismo que el próximo jueves se llevará a cabo en Roma la tradicional procesión del Corpus Domini. A las 19.00 en la Plaza de San Juan de Letrán – dijo – celebraré la Santa Misa y, por tanto, adoraremos al Santísimo Sacramento, caminando hasta la Plaza de Santa María la Mayor. De ahí la invitación del Santo Padre, a participar desde ahora en este solemne acto público de fe y de amor a Jesús Eucaristía, presente en medio de su pueblo.

Antes de concluir sus palabras el Papa invitó a los fieles presentes a hacerse el Signo de la Cruz en voz alta recordando el misterio de la Santísima Trinidad.

Y concluyó deseando a todos feliz domingo, pidiendo por favor, que no se olviden de rezar por él. “Buen almuerzo y hasta la vista”.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Fuente. Radio vaticano

* SANTO DEL DÍA “San Fernando III, rey” 30 de mayo

https://i0.wp.com/www.eltestigofiel.org/sys_imagenes/lectura/santoral/FernandoIII_1.jpgSan Fernando III de Castilla y de León (1198-1252)

p José M.ª Sánchez de Muniáin

San Fernando (1198? – 1252) es, sin hipérbole, el español más ilustre de uno de los siglos cenitales de la historia humana, el XIII, y una de las figuras máximas de España; quizá con Isabel la Católica la más completa de toda nuestra historia política. Es uno de esos modelos humanos que conjugan en alto grado la piedad, la prudencia y el heroísmo; uno de los injertos más felices, por así decirlo, de los dones y virtudes sobrenaturales en los dones y virtudes humanos.

A diferencia de su primo carnal San Luis IX de Francia, Fernando III no conoció la derrota ni casi el fracaso. Triunfó en todas las empresas interiores y exteriores. Dios les llevó a los dos parientes a la santidad por opuestos caminos humanos; a uno bajo el signo del triunfo terreno y al otro bajo el de la desventura y el fracaso.

Fernando III unió definitivamente las coronas de Castilla y León. Reconquistó casi toda Andalucía y Murcia. Los asedios de Córdoba, Jaén y Sevilla y el asalto de otras muchas otras plazas menores tuvieron grandeza épica. El rey moro de Granada se hizo vasallo suyo. Una primera expedición castellana entró en África, y nuestro rey murió cuando planeaba el paso definitivo del Estrecho. Emprendió la construcción de nuestras mejores catedrales (Burgos y Toledo ciertamente; quizá León, que se empezó en su reinado). Apaciguó sus Estados y administró justicia ejemplar en ellos. Fue tolerante con los judíos y riguroso con los apóstatas y falsos conversos. Impulsó la ciencia y consolidó las nacientes universidades. Creó la marina de guerra de Castilla. Protegió a las nacientes Ordenes mendicantes de franciscanos y dominicos y se cuidó de la honestidad y piedad de sus soldados. Preparó la codificación de nuestro derecho e instauró el idioma castellano como lengua oficial de las leyes y documentos públicos, en sustitución del latín. Parece cada vez más claro históricamente que el florecimiento jurídico, literario y hasta musical de la corte de Alfonso X el Sabio es fruto de la de su padre. Pobló y colonizó concienzudamente los territorios conquistados. Instituyó en germen los futuros Consejos del reino al designar un colegio de doce varones doctos y prudentes que le asesoraran; mas prescindió de validos. Guardó rigurosamente los pactos y palabras convenidos con sus adversarios los caudillos moros, aun frente a razones posteriores de conveniencia política nacional; en tal sentido es la antítesis caballeresca del «príncipe» de Maquiavelo. Fue, como veremos, hábil diplomático a la vez que incansable impulsor de la Reconquista. Sólo amó la guerra bajo razón de cruzada cristiana y de legítima reconquista nacional, y cumplió su firme resolución de jamás cruzar las armas con otros príncipes cristianos, agotando en ello la paciencia, la negociación y el compromiso. En la cumbre de la autoridad y del prestigio atendió de manera constante, con ternura filial, reiteradamente expresada en los diplomas oficiales, los sabios consejos de su madre excepcional, doña Berenguela. Dominó a los señores levantiscos; perdonó benignamente a los nobles que vencidos se le sometieron y honró con largueza a los fieles caudillos de sus campañas. Engrandeció el culto y la vida monástica, pero exigió la debida cooperación económica de las manos muertas eclesiásticas y feudales. Robusteció la vida municipal y redujo al límite las contribuciones económicas que necesitaban sus empresas de guerra. En tiempos de costumbres licenciosas y de desafueros dio altísimo ejemplo de pureza de vida y sacrificio personal, ganando ante sus hijos, prelados, nobles y pueblo fama unánime de santo.

Como gobernante fue a la vez severo y benigno, enérgico y humilde, audaz y paciente, gentil en gracias cortesanas y puro de corazón. Encarnó, pues, con su primo San Luis IX de Francia, el dechado caballeresco de su época.

Su muerte, según testimonios coetáneos, hizo que hombres y mujeres rompieran a llorar en las calles, comenzando por los guerreros.

Más aún. Sabemos que arrebató el corazón de sus mismos enemigos, hasta el extremo inconcebible de logar que algunos príncipes y reyes moros abrazaran por su ejemplo la fe cristiana. «Nada parecido hemos leído de reyes anteriores», dice la crónica contemporánea del Tudense hablando de la honestidad de sus costumbres. «Era un hombre dulce, con sentido político», confiesa Al Himyari, historiador musulmán adversario suyo. A sus exequias asistió el rey moro de Granada con cien nobles que portaban antorchas encendidas. Su nieto don Juan Manuel le designaba ya en el En-xemplo XLI «el santo et bienauenturado rey Don Fernando».

* * *

Más que el consorcio de un rey y un santo en una misma persona, Fernando III fue un santo rey; es decir, un seglar, un hombre de su siglo, que alcanzó la santidad santificando su oficio.

Fue mortificado y penitente, como todos los santos; pero su gran proceso de santidad lo está escribiendo, al margen de toda finalidad de panegírico, la más fría crítica histórica; es el relato documental, en crónicas y datos sueltos de diplomas, de una vida tan entregada al servicio de su pueblo por amor de Dios, y con tal diligencia, constancia y sacrificio, que pasma. San Fernando roba por ello el alma de todos los historiadores, desde sus contemporáneos e inmediatos hasta los actuales. Físicamente, murió a causa de las largas penalidades que hubo de imponerse para dirigir al frente de todo su reino una tarea que, mirada en conjunto, sobrecoge. Quizá sea ésta una de las formas de martirio más gratas a los ojos de Dios.

Vemos, pues, alcanzar la santidad a un hombre que se casó dos veces, que tuvo trece hijos, que, además de férreo conquistador y justiciero gobernante, era deportista, cortesano gentil, trovador y músico. Más aún: por misteriosa providencia de Dios veneramos en los altares al hijo ilegítimo de un matrimonio real incestuoso, que fue anulado por el gran pontífice Inocencio III: el de Alfonso IX de León con su sobrina doña Berenguela, hija de Alfonso VIII, el de las Navas.

Fernando III tuvo siete hijos varones y una hija de su primer matrimonio con Beatriz de Suabia, princesa alemana que los cronistas describen como «buenísima, bella, juiciosa y modesta» (optima, pulchra, sapiens et pudica), nieta del gran emperador cruzado Federico Barbarroja, y luego, sin problema político de sucesión familiar, vuelve a casarse con la francesa Juana de Ponthieu, de la que tuvo otros cinco hijos. En medio de una sociedad palaciega muy relajada su madre doña Berenguela le aconsejó un pronto matrimonio, a los veinte años de edad, y luego le sugirió el segundo. Se confió la elección de la segunda mujer a doña Blanca de Castilla, madre de San Luis.

Sería conjetura poco discreta ponerse a pensar si, de no haber nacido para rey (pues por heredero le juraron ya las Cortes de León cuando tenía sólo diez años, dos después de la separación de sus padres), habría abrazado el estado eclesiástico. La vocación viene de Dios y Él le quiso lo que luego fue. Le quiso rey santo. San Fernando es un ejemplo altísimo, de los más ejemplares en la historia, de santidad seglar.

* * *

Santo seglar lleno además de atractivos humanos. No fue un monje en palacio, sino galán y gentil caballero. El puntual retrato que de él nos hacen la Crónica general y el Septenario es encantador. Es el testimonio veraz de su hijo mayor, que le había tratado en la intimidad del hogar y de la corte.

San Fernando era lo que hoy llamaríamos un deportista: jinete elegante, diestro en los juegos de a caballo y buen cazador. Buen jugador a las damas y al ajedrez, y de los juegos de salón.

Amaba la buena música y era buen cantor. Todo esto es delicioso como soporte cultural humano de un rey guerrero, asceta y santo. Investigaciones modernas de Higinio Anglés parecen demostrar que la música rayaba en la corte de Fernando III a una altura igual o mayor que en la parisiense de su primo San Luis, tan alabada. De un hijo de nuestro rey, el infante don Sancho, sabemos que tuvo excelente voz, educada, como podemos suponer, en el hogar paterno.

Era amigo de trovadores y se le atribuyen algunas cantigas, especialmente una a la Santísima Virgen. Es la afición poética, cultivada en el hogar, que heredó su hijo Alfonso X el Sabio, quien nos dice: «todas estas vertudes, et gracias, et bondades puso Dios en el Rey Fernando».

Sabemos que unía a estas gentilezas elegancia de porte, mesura en el andar y el hablar, apostura en el cabalgar, dotes de conversación y una risueña amenidad en los ratos que concedía al esparcimiento. Las Crónicas nos lo configuran, pues, en lo humano como un gran señor europeo. El naciente arte gótico le debe en España, ya lo dijimos, sus mejores catedrales.

A un género superior de elegancia pertenece la menuda noticia que incidentalmente, como detalle psicológico inestimable, debemos a su hijo: al tropezarse en los caminos, yendo a caballo, con gente de a pie torcía Fernando III por el campo, para que el polvo no molestara a los caminantes ni cegara a las acémilas. Esta escena del séquito real trotando por los polvorientos caminos castellanos y saliéndose a los barbechos detrás de su rey cuando tropezaba con campesinos la podemos imaginar con gozoso deleite del alma. Es una de las más exquisitas gentilezas imaginables en un rey elegante y caritativo. No siempre observamos hoy algo parecido en la conducta de los automovilistas con los peatones. Años después ese mismo rey, meditando un Jueves Santo la pasión de Jesucristo, pidió un barreño y una toalla y echóse a lavar los pies a doce de sus súbditos pobres, iniciando así una costumbre de la Corte de Castilla que ha durado hasta nuestro siglo.

Hombre de su tiempo, sintió profundamente el ideal caballeresco, síntesis medieval, y por ello profundamente europea, de virtudes cristianas y de virtudes civiles. Tres días antes de su boda, el 27 de noviembre de 1219, después de velar una noche las armas en el monasterio de las Huelgas, de Burgos, se armó por su propia mano caballero, ciñéndose la espada que tantas fatigas y gloria le había de dar. Sólo Dios sabe lo que aquel novicio caballero oró y meditó en noche tan memorable, cuando se preparaba al matrimonio con un género de profesión o estado que tantos prosaicos hombres modernos desdeñan sin haberlo entendido. Años después había de armar también caballeros por sí mismo a sus hijos, quizá en las campañas del sur. Mas sabemos que se negó a hacerlo con alguno de los nobles más poderosos de su reino, al que consideraba indigno de tan estrecha investidura.

Deportista, palaciano, músico, poeta, gran señor, caballero profeso. Vamos subiendo los peldaños que nos configuran, dentro de una escala de valores humanos, a un ejemplar cristiano medieval.

* * *

De su reinado queda la fama de las conquistas, que le acreditan de caudillo intrépido, constante y sagaz en el arte de la guerra. En tal aspecto sólo se le puede parangonar su consuegro Jaime el Conquistador. Los asedios de las grandes plazas iban preparados por incursiones o «cabalgadas» de castigo, con fuerzas ágiles y escogidas que vivían sobre el país. Dominó el arte de sorprender y desconcertar. Aprovechaba todas las coyunturas políticas de disensión en el adversario. Organizaba con estudio las grandes campañas. Procuraba arrastrar más a los suyos por la persuasión, el ejemplo personal y los beneficios futuros que por la fuerza. Cumplidos los plazos, dejaba retirarse a los que se fatigaban.

Esta es su faceta histórica más conocida. No lo es tanto su acción como gobernante, que la historia va reconstruyendo: sus relaciones con la Santa Sede, los prelados, los nobles, los municipios, las recién fundadas universidades; su administración de justicia, su dura represión de las herejías, sus ejemplares relaciones con los otros reyes de España, su administración económica, la colonización y ordenamientos de las ciudades conquistadas, su impulso a la codificación y reforma del derecho español, su protección al arte. Esa es la segunda dimensión de un reinado verdaderamente ejemplar, sólo parangonable al de Isabel la Católica, aunque menos conocido.

Mas hay una tercera, que algún ilustre historiador moderno ha empezado a desvelar y cuyo aroma es seductor. Me refiero a la prudencia y caballerosidad con sus adversarios los reyes musulmanes. «San Fernando –dice Ballesteros Beretta en un breve estudio monográfico– practica desde el comienzo una política de lealtad.» Su obra «es el cumplimiento de una política sabiamente dirigida con meditado proceder y lealtad sin par». Lo subraya en su puntual biografía el padre Retana.

Sintiéndose con derecho a la reconquista patria, respeta al que se le declara vasallo. Vencido el adversario de su aliado moro, no se vuelve contra éste. Guarda las treguas y los pactos. Quizá en su corazón quiso también ganarles con esta conducta para la fe cristiana. Se presume vehementemente que alguno de sus aliados la abrazó en secreto. El rey de Baeza le entrega en rehén a un hijo, y éste, convertido al cristianismo y bajo el título castellano de infante Fernando Abdelmón (con el mismo nombre cristiano de pila del rey), es luego uno de los pobladores de Sevilla. ¿No sería quizá San Fernando su padrino de bautismo? Gracias a sus negociaciones con el emir de los benimerines en Marruecos el papa Alejandro IV pudo enviar un legado al sultán. Con varios San Fernandos, hoy tendría el África una faz distinta.

Al coronar su cruzada, enfermo ya de muerte, se declaraba a sí mismo en el fuero de Sevilla caballero de Cristo, siervo de Santa María, alférez de Santiago. Iban envueltas esas palabras en expresiones de adoración y gratitud a Dios, para edificación de su pueblo. Ya los papas Gregorio IX e Inocencio IV le habían proclamado «atleta de Cristo» y «campeón invicto de Jesucristo». Aludían a sus resonantes victorias bélicas como cruzado de la cristiandad y al espíritu que las animaba.

Como rey, San Fernando es una figura que ha robado por igual el alma del pueblo y la de los historiadores. De él se puede asegurar con toda verdad –se aventura a decir el mesurado Feijoo– que en otra nación alguna non est inventus similis illi [no se ha encontrado ninguno semejante a él].

Efectivamente, parece puesto en la historia para tonificar el espíritu colectivo de los españoles en cualquier momento de depresión espiritual.

Le sabemos austero y penitente. Mas, pensando bien, ¿qué austeridad comparable a la constante entrega de su vida al servicio de la Iglesia y de su pueblo por amor de Dios?

Cuando, guardando luto en Benavente por la muerte de su mujer, doña Beatriz, supo mientras comía el novelesco asalto nocturno de un puñado de sus caballeros a la Ajarquía o arrabal de Córdoba, levantóse de la mesa, mandó ensillar el caballo y se puso en camino, esperando, como sucedió, que sus caballeros y las mesnadas le seguirían viéndole ir delante. Se entusiasmó, dice la Crónica latina: «irruit… Domini Spiritus in rege». Veían los suyos que todas sus decisiones iban animadas por una caridad santa. Parece que no dejó el campamento para asistir a la boda de su hijo heredero ni al conocer la muerte de su madre.

Diligencia significa literalmente amor, y negligencia desamor. El que no es diligente es que no ama en obras, o, de otro modo, que no ama de verdad. La diligencia, en último término, es la caridad operante. Este quizá sea el mayor ejemplo moral de San Fernando. Y, por ello, ninguno de los elogios que debemos a su hijo, Alfonso X el Sabio, sea en el fondo tan elocuente como éste: «no conoció el vicio ni el ocio».

Esa diligencia estaba alimentada por su espíritu de oración. Retenido enfermo en Toledo, velaba de noche para implorar la ayuda de Dios sobre su pueblo. «Si yo no velo –replicaba a los que le pedían descansase–, ¿cómo podréis vosotros dormir tranquilos?» Y su piedad, como la de todos los santos, mostrábase en su especial devoción al Santísimo Sacramento y a la Virgen María.

A imitación de los caballeros de su tiempo, que llevaban una reliquia de su dama consigo, San Fernando portaba, asida por una anilla al arzón de su caballo, una imagen de marfil de Santa María, la venerable «Virgen de las Batallas» que se guarda en Sevilla. En campaña rezaba el oficio parvo mariano, antecedente medieval del santo rosario. A la imagen patrona de su ejército le levantó una capilla estable en el campamento durante el asedio de Sevilla; es la «Virgen de los Reyes», que preside hoy una espléndida capilla en la catedral sevillana. Renunciando a entrar como vencedor en la capital de Andalucía, le cedió a esa imagen el honor de presidir el cortejo triunfal. A Fernando III le debe, pues, inicialmente Andalucía su devoción mariana. Florida y regalada herencia.

La muerte de San Fernando es una de las más conmovedoras de nuestra Historia. Sobre un montón de ceniza, con una soga al cuello, pidiendo perdón a todos los presentes, dando sabios consejos a su hijo y sus deudos, con la candela encendida en las manos y en éxtasis de dulces plegarias. Con razón dice Menéndez Pelayo: «El tránsito de San Fernando oscureció y dejó pequeñas todas las grandezas de su vida». Y añade: «Tal fue la vida exterior del más grande de los reyes de Castilla: de la vida interior ¿quién podría hablar dignamente sino los ángeles, que fueron testigos de sus espirituales coloquios y de aquellos éxtasis y arrobos que tantas veces precedieron y anunciaron sus victorias?»

San Fernando quiso que no se le hiciera estatua yacente; pero en su sepulcro grabaron en latín, castellano, árabe y hebreo este epitafio impresionante:

«Aquí yace el Rey muy honrado Don Fernando, señor de Castiella é de Toledo, de León, de Galicia, de Sevilla, de Córdoba, de Murcia é de Jaén, el que conquistó toda España, el más leal, é el más verdadero, é el más franco, é el más esforzado, é el más apuesto, é el más granado, é el más sofrido, é el más omildoso, é el que más temie a Dios, é el que más le facía servicio, é el que quebrantó é destruyó á todos sus enemigos, é el que alzó y ondró á todos sus amigos, é conquistó la Cibdad de Sevilla, que es cabeza de toda España, é passos hi en el postrimero día de Mayo, en la era de mil et CC et noventa años.»

Que San Fernando sea perpetuo modelo de gobernantes e interceda por que el nombre de Jesucristo sea siempre debidamente santificado en nuestra Patria.

José M.ª Sánchez de Muniáin,
San Fernando III de Castilla y León, en Año Cristiano, Tomo II,
Madrid, Ed. Católica (BAC 184), 1959, pp. 523- 531

*Posesión Diabólica en la casa de una Colaboradora de los Foros de la Virgen María

https://i1.wp.com/social.forosdelavirgen.org/wp-content/uploads/2015/04/cruz-en-vitral-blanco-y-negro-2-500x328.jpgPedimos oración para liberar de la posesión al hijo de una colaboradora nuestra.Tenemos el raro privilegio de poder pedir tu oración y la de una gran base de lectores, por un tema que nos toca de cerca. Te solicitamos que pongas en tus oraciones el pedido por la liberación y sanación de Juan, el hijo de Susana. Pero no te pedimos que lo hagas a ciegas. En este artículo te contamos la historia en detalle.Ora por el exorcismo de Juan, haz campaña en este hashtag #OraXExorcismoDeJuan

Aquí publicamos un testimonio que es único, la narración desde adentro, con sus entretelones, de alguien que convive con un familiar poseído, que tuvo que dedicarse a estudiar el tema de las posesiones para ayudarle, y está batallando con su diócesis para que ésta le asista adecuadamente.

Hay cosas de la “cocina” que no se saben sobre los exorcismos, porque por ejemplo, podemos tener la idea de que levantamos un tubo de teléfono y al ratito tenemos un exorcista trabajando y no es así; requiere toda una tarea de lobby para que la diócesis envíe un exorcista y haga su trabajo con constancia, lo que puede demorar meses y años, y mientras tanto la posesión se arraiga cada vez más, y como le dijo el Padre Fortea a nuestra colaboradora, que en casos en que los demonios estén mucho tiempo en el poseso, por más que se les expulse, puede quedar un daño psicológico.

Pues bien, esta es la historia de Susana y Juan – nombres de fantasía usados para no revelar su verdadera identidad – madre e hijo de una familia católica que vive en EE.UU. La madre es una profesional que nació y estudió en un país latinoamericano y se mudó con su familia a EE.UU. por razones laborales. Las fotos de Susana y Juan tienen difuminados los rostros por razones de privacidad.

Cuando leas este relato comprenderás que se trata de algo excepcional, porque es el testimonio de una madre que se ha dedicado amorosamente a sacar a su hijo del trance de la posesión, de una manera diríamos profesional, no sólo orando permanentemente, sino también estudiando el tema de las posesiones para poder discernir los síntomas de su hijo, entrevistándose con afamados exorcistas y demonólogos y buscando todo tipo de colaboraciones dentro de la Iglesia.

LA HISTORIA DE CÓMO EL MALIGNO SE FUE APODERANDO DE LA MENTE Y EL CUERPO DE MI HIJO

Esta es una historia de fe, perseverancia y amor, una historia que todavía continúa día a día en nuestras vidas. Una historia donde el enemigo de Dios, el maligno quien odia a Dios y los humanos, “hecho a la imagen de Dios”,  va buscando la destrucción de las almas, la muerte; induciendo al hombre al pecado para apartarlo de Dios. El padre de las mentiras, el padre del engaño, el asesino desde el comienzo.

Es la batalla que luchamos día a día para liberar a mi hijo del poder del maligno, quien ha llegado a confundir a los mismos expertos en este ámbito.

Tal vez, lo más importante de esta experiencia es haber aprendido amar a Dios, debido a la gran paradoja que conlleva esta palabra, maligno, y cómo él y la tragedia que él ha traído a nuestras vidas, nos ha acercado a conocer mucho más a Dios, a la Virgen María madre de Dios y madre nuestra, a la religión católica, más que cualquier otra experiencia en nuestras vidas.

Me preguntaba ¿Cómo es que el maligno pueden hacer tanto daño sin darnos cuenta, cómo cayo mi hijo allí, cómo no me di cuenta que estaba pasando? ¿Como no sabia antes de que el maligno si existe, que puede destruir la mente y la vida de un ser humano?

La respuesta sólo la consegui a través de Dios, a través de Su palabra; la Biblia, en la vida de los Santos y conocidos exorcistas, como el Padre José Antonio Fortea y el Padre Gabriele Amorth y otros, así pude conseguir la respuestas a ese mundo invisible que no podemos ver pero que existe.

Actualmente, los demonios han llegado a distorsionar la percepción y estado mental de mi hijo, dominando su razonamiento y cuerpo la mayoría del día.

ACERCA DE MI HIJO

Mi hijo, al igual que yo, es introvertido, preferimos estar en grupos pequeños. Podría decir que era un muchacho tranquilo, de su casa. A través de la Escuela Secundaria, obtuvo buenas calificaciones. Practicaba ciclismo con otro amigo casi todos los días, e iban a las competencias juntos. Tenía otro amigo con quien compartía las salidas los fines de semana, y jugaba tenis.

Se graduó de bachillerato a los 17 años. Era amable, generoso, cariñoso, trabajaba de voluntario sirviendo a los demás. No era perfecto, pero era un buen muchacho; era mi hijo. Iba a misa los domingos conmigo y a veces rezaba el rosario conmigo.

Ya casi cumpliendo los 18 años se mudó a otra ciudad para acudir a una buena universidad. Dos años pasaron y mi hijo estaba contento y estudiando mucho.

Sin embargo, los compañeros no eran los amigos adecuados; a finales del año 2007, juega la Ouija con sus compañeros de cuarto.

Desde es momento, nadie pensó en las consecuencias; empezó la cuenta hacia atrás, la pesadilla; al maligno se le dio la oportunidad de entrar por la puerta prohibida; mi hijo comió de la manzana prohibida.

Desde ese momento el maligno empezó atacar la mente de mi hijo. A raíz de eso, también comienza a jugar juegos de videos, “El Diablo” en particular, donde se le venera en el juego. Y luego empieza a dejar de acudir a clase, comer o dormir. A la final, abandona la universidad y comienza alejarse de Dios.

Después de intentar varias veces regresar a la universidad sin lograr mantenerse en los cursos; decido que debe regresar a casa hasta resolver el problema.

Regresa, deprimido, muy delgado, pues no comía ni dormía, se mantenía aislado en su cuarto. Yo no sabía cómo ayudar; no sabia que había pasado, no entendía el porqué de esa actitud.

Se consulta a un psiquiatra, quien diagnostica; una depresión, ansiedad, y además adicción a los juegos. Comenzó a tomar medicamentos, los cuales no le ayudaron a pesar de que se cambiaron varias veces.

Insistí en que debía trabajar en algo, ya que su carrera como ingeniero parecía haber quedado en el pasado. Consigue trabajar en una compañía de fletes, pero tiene serios problemas de ansiedad y miedo que no lo dejaban dormir, vivía con mucho miedo. Se mantenía muy preocupado y muy agitado todo el tiempo, y deja el trabajo.

A principios del año 2011, comenzó a actuar de manera completamente diferente, más aislado, no hablaba, y no tenía ninguna actividad recreacional.

Sin embargo, continuaba yendo a misa conmigo, pero no comulgaba, a pesar de que se confesaba, pero se mantenía diciendo que Dios no lo había perdonado. No importa las veces que se confesara, era una obsesión. Se convirtió en una persona retraída y solitaria.

https://i0.wp.com/forosdelavirgen.org/wp-content/uploads/2015/05/2-Sentado-en-el-parque-ya-gordo-por-las-medicinas-y-sin-luz-en-su-cara-2-500x375.jpgEL RITUAL SATÁNICO

En junio de ese mismo año, de repente veo a mi hijo bajando corriendo por las escaleras muy asustado, agitado, perturbado, confundido, mirando de un lado a otro y decía que escuchaba voces, no tenía ni idea de lo que estaba pasando. Salgo corriendo para la iglesia. No puedo explicar por qué me lo llevé a la iglesia, solo que debía llevarlo allá.

Una vez que llegamos a la iglesia el sacerdote de la parroquia habla con él, cuando sale el sacerdote me dice que tiene que hablar con el obispo y pedir permiso para rezarle. Después llegó el permiso, él me pidió que viniera dentro de su oficina, donde mi hijo estaba esperando.

El sacerdote comenzó a rezar, y mi hijo comenzó a tener convulsiones. El padre, también viene a la casa varias veces a bendecirlo. Al mismo tiempo, de estos eventos, ya yo había oído muchos ruidos en la casa, los cuales todavía continúan en ciertas partes de la casa, sin embargo los ruidos en la cocina y algunos otros ruidos han cesado. Yo veía sombras negras en la casa y sentía la presencia de algo en la casa. Sin embargo, algunos ruidos continúan, especialmente cuando mi hijo entra en una de sus crisis.

Después que el sacerdote le reza, las sucesos se calman, y mi hijo vuelve a la lucidez de nuevo, me explica lo que había pasado; el ángel de la luz se había aparecido, me habló de los espíritus Íncubos y Súcubos, de cómo lo paralizaban en la noches sin dejarlo mover, que lo obligaron a casarse con un espíritu, y obedecía órdenes de los demonios porque lo habían amenazado.

Entró en la Internet buscando lugares que hacían referencia a “ángel del amor” buscando deshacerse de los espíritus. Pero todo empeoró pues creyendo que con el ritual iba a eliminar a los espíritus que lo molestaban, estaba abriendo las puertas a satanás, y seguía las órdenes de los demonios.

De allí se convirtió en un esclavo de satanás. El maligno le decía que siguiera haciendo los rituales porque esta era su casa. Lo que mi hijo realizo fue una libación; vertía agua mezclada con vinagre, sobre él.  Se convirtió en la victima de sacrificio para el maligno.

Su ignorancia lo llevo a entregarse de victima a Satanás. Según el diccionario de la Real Academia, libación significa: Ceremonia religiosa de los antiguos paganos, que consistía en derramar vino u otro licor en honor de los dioses”; en este caso a Satanás.

Mi hijo se vertía el líquido todas las noches mientras recitaba un hechizo o brujería que consiguió en el Internet, durante 4 o 5 días. Se suponía que tenía que hacerlo durante 7 días. Gracias a Dios no completo los siete días. Dios lo salvo de algo peor. El Ángel de la guarda intervino.

En el libro “Deliverance from Evil Spirits“, de Michael Scanlan, T.O. R., y Randall J. Cirner, página 34, cita a Justin Mártir diciendo:

Además, posteriormente se somete al ser humano, por medio de la escritura mágica, en parte por el temor a que le inculcaron y los castigos que se les inflige, y en parte instruyéndolos en el uso de los sacrificios, incienso, libaciones, que ellos realmente necesitan después de convertirse en esclavos de su pasión de concupiscencia; y entre los hombres que crearon todas las especies de pecado”. “La Segunda Apología, los Padres de la Iglesia”  por Justino Mártir.

San Patricio señala en su escrito “La Confesión” que una noche mientras estaba durmiendo satanás lo tentó, que era la tentación mas fuerte que el había sentido en su cuerpo y que siempre la recordaría mientras estuviera en ese cuerpo.

Satanás se tumbo en mi como una gran roca y no podía mover ninguna parte de mi cuerpo.”

LA DIÓCESIS

Después de la primera liberación, el caso fue remitido a las diócesis y la persona encargada, el diácono le reza a mi hijo a finales de ese año; seis meses después del primer episodio.

Según la Iglesia Católica la persona a la que se le va hacer un exorcismo debe ser evaluado por médicos competentes.

Después que el sacerdote realizo el exorcismo, llevé a mi hijo a dos psiquiatras, uno de ellos miembro de la Asociación Internacional de Exorcistas, quienes confirmaron que mi hijo padecía de influencias diabólicas, y no de una enfermedad metal. Además, se le hicieron resonancia magnética, GEE y análisis de sangre. Todo salió normal. Sin embargo, mi hijo continuó con convulsiones por algún tiempo más, además de seguir escuchando las voces.

Mi hijo comenzó a asistir a misa una vez más, a comulgar, a ir a la adoración al Santísimo, y reunirse con un grupo de jóvenes católicos durante un año. Parecía que las cosas iban encaminadas a la normalidad, sin embargo que equivocada estaba.

Mi hijo sigue con convulsiones y escuchando voces, pero no tan altas. Mientras tanto, trabajaba y estudiaba y empezó a realizar trabajo de voluntario de nuevo. Pero cada vez que iba ayudar  o realizar actividades las voces le gritaban con odio, le decían “te odio” y las voces aumentaban a tal punto que entraba en una confusión que no podía concentrarse.

Pasa otro año más, y a pesar de todo lo que mi hijo hacia para mantenerse cerca de Dios, las voces continuaban al igual que las convulsiones.

Durante ese año trato de mantenerme en contacto con el diacono pues algo mas estaba ocurriendo, el maligno seguía en la vida de mi hijo a pesar de todo su esfuerzo. A pesar de acudir a su oficina y tratar de comunicarme con el diácono, éste seguia muy ocupado para atendernos.

Yo sabia que algo no estaba bien, pensaba que a lo mejor mi hijo tenia algún problema mental, pero algo me decía que no era así, especialmente cuando veía esa mirada de odio, esa indiferencia, esa dejadez, esa pereza, ese mal humor, esa blasfemia a Dios. Su personalidad estaba cambiando, tenia rabia todo el tiempo, y veía en él una mirada de odio; algo para mi imposible.

Finalmente, el diácono nos atendió, después de un año, y nos dice que él tenía el don de ver cosas o el don de discernimiento y que no veía nada en mi hijo. Que mi hijo no estaba poseído porque no estaba “levitando”. Mi hijo no estaba levitando pero algo maligno había en él que estaba cambiando su personalidad y yo sabia que esa conducta no venia de mi hijo.

Han pasado muchos años desde que todo comenzó; ocho años. Me di cuenta que sólo las oraciones lo calmaban, e incluso cuando podía comulgar, a mi parecer ayudaba mas que la confesión – con la confesión el diablo puede seguir manipulando los pensamientos y seguir insistiendo que Dios no lo ha perdonado, o seguir indagando en pequeñeces, pero con la comunión, Dios va sanando poco a poco.

Llegó un momento, a mediados del año 2013, que ya era casi imposible separar a mi hijo de la personalidad maligna, se había convertido en un extraño para nosotros y nosotros para él.

Además, se había dado a los demonios una amplia oportunidad para ocultarse, para arraigarse, lo que lleva a la iglesia y otros observadores externos a evaluar el estado de mi hijo únicamente en términos mentales.

A mediados de ese año es internado en el hospital por dos semanas debido a su estado mental. Llamo a la diócesis para que me ayude pues mi hijo estaba muy mal, pero ellos indicaron que debíamos “esperar que los medicamentos hicieran efecto.”

La diócesis ya había diagnosticado anteriormente, por defecto, que mi hijo sufría de “opresión”. Los primeros síntomas aparecieron en consonancia con tal estado, pero su condición se fue deteriorando en gran medida, y nuestros repetidos esfuerzos, para que la iglesia católica en Estados Unidos y ésta diócesis en particular, realizara específicamente una re-evaluación completa e inmediata del caso o un examen mas profundo fracasaron.

Pensamos que la diócesis descartó el hecho de que mi hijo no estuviera poseso y solo era una obsesión porque él se quejaba constantemente acerca de las voces, pero en gran parte aparecía racional, comprometido con Dios y nunca mostró el comportamiento demoníaco y personalidad que hemos visto cada vez más pronunciado y que ha ido controlando su personalidad con el paso del tiempo, sobre todo en el rechazo durante la misa, algo que mi hijo no era ni siquiera consciente.

Al realizarse el exorcismo al principio de las manifestaciones ayudo a que mi hijo pudiera regresar poco a poco a una vida normal, pero era necesario continuar con los exorcismos; y sin querer culpar a las personas involucradas, no supieron que hacer en el momento indicado, por su inexperiencia.

https://i2.wp.com/social.forosdelavirgen.org/wp-content/uploads/2015/04/padre-antonio-fortea-500x360.jpgLA BÚSQUEDA DE INFORMACIÓN

Buscando comprender la situación de mi hijo, nos llevo a investigar la literatura actual, en particular, los libros y escritos de exorcistas de renombre mundial como: el Padre José Antonio Fortea, Padre Gabriele Amorth, Padre Malachi Martin, Padre John A. Hardon, S.J. ,Padre Dominic Szymanski, O.M.C., Padre Chad Ripperger, Francis MacNutt, San Padre Pio, Beato Francisco Palau, otros Santos y Beatos, y otros más.

Todos son claros en que se requiere una intervención inmediata en estos caos; el exorcismo.

En esta búsqueda hemos aprendido que estos demonios son particularmente magistrales en ocultarse y engañar incluso a aquellos con experiencia en este campo.

Nuestra experiencia personal – de varios años y la experiencia de compartir el sufrimiento con él – en combinación con los escritos de estas figuras líderes en el ámbito- nos lleva a la fuerte convicción de que él está severamente demonizada o poseído y desesperadamente requiere de un exorcismo.

El Padre Fortea hace una descripción de los demonios ocultos “abditi”,  en su libro “Exorcista”, pg. 78, el cual se ajusta a lo que habíamos observado.

“Se esconden en el interior de la persona poseída sin mostrarse a sí mismos de ninguna manera… cuando el sacerdote ora, los demonios se resisten y no dan ninguna señal de estar presentes…. los demonios abditi son capaces de resistir hasta 2 horas de exorcismo sin dar la menor señal de presencia… una persona ni siquiera siente ligeramente mal durante el exorcismo”.

Durante un exorcismo a mi hijo en Polonia,  – sí, viendo la falta de ayuda en EE.UU. me voy a Polonia – hubo esa misma reacción, descrita por el Padre Fortea, durante las oraciones, los espíritus malignos le decían a mi hijo que no se moviera, que ellos eran sus amigos. Mi hijo movía los dedos de las manos y las piernas.

Este viaje a Polonia lo realizamos con la ayuda de un amigo sacerdote polaco que nos puso en contacto con un exorcista en Polonia.

Nos dimos cuenta, que la aparición del personaje satánico y el comportamiento se manifestaba ampliamente en privado en la casa, en nuestra presencia. Pero el demonio escondía esos atributos en compañía de otros,y aparentaba una personalidad más sociable sugiriendo que las cosas estaban bien.

Esta dicotomía alcanzó su extremo justo antes de que nos vimos obligados a internarlo en el hospital. Tenia pensamientos delirantes, pensando que yo estaba poseída y quería irse de la casa a conseguirse con su novia (el no tenia y había tenido una novia en todo estos años), y su plan era correr a buscar a su “esposa” imaginaria.

Mi hijo quería tener una novia, y el maligno lo sedujo con la idea de una “novia”, que se convirtió en una obsesión.

Al día siguiente tuvimos que llamar al 911. Al llegar la policía mi hijo mostró una actitud calmada con la policía, hablo coherente y amablemente. Pero a lo que la policía salió de la casa de inmediato regresó esa personalidad con rabia, una personalidad completamente diferente y un tono de voz que no era el de mi hijo. Quería obtener las llaves del carro para poderse ir a buscar su “novia”.

A este punto mi hijo pierde el sentido de la realidad y entra en una oscuridad donde puede ver, pero no entender lo que esta frente a él. El demonio toma completamente control y sumerge a mi hijo en una oscuridad total, donde la única realidad es la que el maligno ha distorsionado a tal punto que mi hijo no puede distinguir la verdad de la mentira.

Yo lo comparo con el conocido mito de la caverna, que utiliza Platón como explicación alegórica de la situación en la que se encuentra el hombre respecto al conocimiento, según la teoría del conocimiento…

“una especie de cavernosa vivienda subterránea provista de una larga entrada, abierta a la luz, que se extiende a lo ancho de toda la caverna, y unos hombres que están en ella desde niños, atados por las piernas y el cuello, de modo que tengan que estarse quietos y mirar únicamente hacia adelante, pues las ligaduras les impiden volver la cabeza; detrás de ellos, la luz de un fuego que arde algo lejos y en plano superior, y entre el fuego y los encadenados, un camino situado en alto…”

La condición mental de mi hijo se fue complicando aún más, lo cual dificultaba desenredar nuevamente las dimensiones espirituales y mentales. Aún así, muchos de los síntomas, identificados por el Padre Fortea y los otros expertos, sugieren fuertemente un proceso de posesión demoníaca que en última instancia condujo a su condición psicótica.

Los autores dejan claro que la participación en rituales ocultos inicialmente abrió la puerta, pero la observación de otros comportamientos emergentes desde ese punto también nos llevan a creer firmemente en una causa subyacente:

El Padre Fortea dice:

“la posesión normalmente se produce después de la participación en los ritos ocultistas – como en el caso de mi hijo –, mientras que los resultados de la esquizofrenia son por causas orgánicas”.

Mi hijo se puede identificar claramente en este punto, pues su estado mental se ha deteriorado y todo comenzó con las prácticas ocultas – Ouija a partir de 2007, y los rituales en un sitio de Internet en 2011, que solidificó efectivamente el control maligno.

El Padre Fortea también dice que

“cuando un estado de trance está presente o aparece una personalidad demoníaca, podemos estar seguros de que estamos tratando con un verdadero caso de posesión demoníaca”.

Él describe casos en los que

“no se nota ningún trance, pero su voz es diabólica… y ordena a los presentes dejar de orar”

Evidentemente esto se mostró en un par de veces cuando estaba orando por él, donde me pedía que parara de orar porque él ya estaba bien.

Hemos presenciado el surgimiento de la personalidad del demonio en varias ocasiones en la iglesia, durante las oraciones y en el hogar.

El cambio en la personalidad es sorprendente; de un tipo humano suave a una persona enojada, agresiva, arrogante, cínica y “carente de todo bien”, no hay la menor empatía por nadie, ni por su propia madre. También a menudo vimos la evidente clásica sonrisa demoníaca.

El Padre Fortea describe fenómenos extraordinarios como a menudo se manifiestan en la posesión. Para nosotros, el ejemplo más notable se produjo cuando fuimos a Polonia, cuando el ayudante del exorcista es quien entra en trance poco después que se comenzó el exorcismo a mi hijo.

El diablo estaba en plena diatriba “Yo soy Lucifer”, “te mataré, F ## sacerdote”. Su cuerpo se dobló hacia atrás, brazos y piernas, salían de su boca los sonidos de un león, y muchos otros comportamientos agonizantes y horribles en lo que parecía un intento de distraer al exorcista.

El demonio habló en polaco, inglés y español. El ayudante sabe hablar inglés y polaco pero no sabe español.

El Padre Fortea señala en su libro “Exorcista” que solo ha visto tres casos de este tipo pero sin trance. En este caso el ayudante estaba en trance, Lucifer hablaba y gritaba por él, por una hora.

El Padre Fortea describe también al demonio “aperti”, lo que coincide con lo que presenciamos en mi hijo, con sus “ojos bien abiertos, dando miradas de ira y rabia”.

Desde luego, podemos relacionarnos con otros ejemplos de posesión o demonización severa: “ataque desde el interior” descrito por Francis MacNutt en su libro sobre la liberación. Estos incluyen contracciones corporales, cambios en las expresiones faciales de voz y cambio dramático en el tono y el lenguaje.

Mi hijo hablaba un lenguaje gánster de la gente de color de los barrios en Estados Unidos, blasfemaba,  era amenazante y confrontaba a los demás.

El Padre Fortea describe esta segunda personalidad como “un personaje malvado… lleno de odio y rabia”.

En cuanto a la cara, citando a F. MacNutt, pg. 82 “es como si el espíritu maligno es el que está mirando”… odio, burla, el orgullo… todas las características que vimos exhibidas en mi hijo.

MacNutt también capta nuestra situación perfectamente cuando dice:

“Ahora que el espíritu maligno ha salido a la superficie, usted ya no está directamente en contacto con la persona a la que ha estado orando”.

Según el Padre Fortea la aversión a todas las cosas sagradas – repugnancia a los objetos religiosos, es una característica esencial de la posesión. Mi hijo ha demostrado este aspecto muchas veces, pero los demonios también han construido muros para bloquear ciertas oraciones y no tener ninguna reacción al colocarle una cruz enfrente.

Cuando mi hijo entra en trance, todos los objetos religiosos que se encuentran en su cuarto son tirados debajo de la cama, o a la calle, el Cristo lo colocaba boca abajo. Podía salir espantado de la iglesia, o a la hora de la consagración no se arrodillaba, o simplemente se sentaba o salía corriendo de la iglesia inventando una excusa. Según MacNutt, las víctimas pueden estar tan atormentadas que se ven obligadas a levantarse y salir de la misa.

¿SERÁN VARIOS DEMONIOS?

Todas las indicaciones de nuestras observaciones apuntan a muchos demonios dentro de mi hijo, incluyendo los de primer orden que son más difíciles de eliminar, como se indica por los autores.

MacNutt los describe como que aparecen demonios de lo oculto, la lujuria, la falsa religión, legalismo, e incluso almas que hacen actuar a mi hijo como una persona de color de los barrios bajos de EE.UU.

Mi hijo habla con los demonios, o los demonios hablan en voz alta -a veces es muy baja, pero hablan muchas veces. Una vez menciono “seis mil” yo voy entrando al cuarto a lo que decía eso, y le pregunto si eso es el número de los demonios que están adentro pero enseguida contesto “no le hablen a ella” y repitió lo mismo, en ese momento me di cuenta que no debía preguntar mas nada.

Según F. MacNutt,

los espíritus ocultos son los más tenaces y difíciles de expulsar… tratarán de bloquear cualquier oración de sanación. Los espíritus más poderosos tienen espíritus menores bajo su control.”

Dice que se pueden encontrar

varios espíritus que actuarán como bloqueadores. Cuando emergen, la personalidad humana parece estar sumergida y se sustituye por la personalidad demoníaca… quien será el que hablara con usted.”

Tales descripciones coinciden estrechamente nuestras experiencias.

Con mi hijo en Polonia mayo 2013

SEPARANDO LA PARTE MENTAL DE LA ESPIRITUAL

Como dicen muchos de los exorcistas; los síntomas de la influencia demoníaca son a menudo los mismos que los de la enfermedad psicológica. El Sacerdote John Hardon menciona en su escrito sobre “Demonología” que mantengamos en mente que la posesión significa que el diablo controla el cuerpo de la persona (tengo videos donde mi hijo mueve los brazos, cuerpo y piernas involuntariamente). Además, debemos recordar que el fenómeno externo de la posesión puede asemejarse a los síntomas de la enfermedad o perturbación psíquica.

El riesgo es que la persona que muestra perturbaciones psicológicas  sea descartado como un simple sicótico y no se considere que está bajo la influencia diabólica

Desde mediado del año 2013 hasta mediados del año 2014, mi hijo se mantuvo completamente psicótico, dominado por la paranoia y en un comportamiento delirante, una vez mas en noviembre de ese año tuve que internarlo en el hospital por muy poco tiempo. Mi hijo se mantiene con medicamentos, los cuales, hasta este momento no han sido de ninguna ayuda (se ha cambiado de droga también).

Cuando entra en trance puede tener hasta 20mg de Haldol y él esta despierto día y noche. Pero la diócesis insiste en que lo mantenga en las drogas. El aumento de la dosis no suprimió tampoco el comportamiento psicótico,  las voces o su pensamiento distorsionado.

Llegamos al punto donde mi hijo buscó la ayuda de la diócesis antes de entrar en su discapacitación y se le fue negada varias veces, pues la diócesis insistía que mi hijo era el que tenia que buscar la ayuda y no yo, a pesar que el la buscó y ya él no estaba en posición de hacerlo sin mi ayuda. Al punto donde su psicosis no le permitía ver la realidad e impedía aceptar ninguna ayuda creyendo que Dios no lo había perdonado y que nadie más que Él podría ayudarle a salir de esta situación.

Llega el desaliento, la incredibilidad de que Dios lo va ayudar, infundida y creada por el maligno. La existencia de un Dios lejano que no lo va ayudar porque el es un pecador y no lo ha perdonado.

Todo maniobras del maligno para desesperar a la persona y llevarla a que cometa la locura de quitarse la vida. Si, también, mi hijo pensó en quitarse la vida. Pero gracias a Dios y que nuestros Ángeles Custodios siempre estaban allí para prevenir cualquier tragedia.

La aversión a todo lo sagrado se agudizó al punto que dejo de ir a misa, comulgar y rezar. Se comunicaba con los espíritus malignos por escrito, todo lo escribía.

La diócesis no quería comunicarse conmigo a pesar de la situación psicótica de mi hijo.

Mi hijo se aisló completamente, pasaba días encerrado en su cuarto a oscuras, no comía o bebía nada. No dejaba que lo tocara, no hablaba y tampoco me dejaba entrar en su cuarto.

Era un ser lleno de rabia, que emitía sonidos o hablaba solo sin yo poder hacer mas nada sino rezar. Las manifestaciones de su estado mental incluyendo el aislamiento, los episodios delirantes, el retiro, la paranoia y la absoluta falta de iniciativa, claramente son una manifestación diabólica ya que los medicamentos prescritos no han tenido ningún efecto.

Mientras tanto yo rezaba afuera de su cuarto, todos los días, todo el día.  Me llego a botar a la calle la silla donde me sentaba a rezar todos los días, así como los CD de música que colocaba.

Pero poco a poco se fueron viendo algunos avances modestos, comenzando por comer y dejarme rezar el Rosario en su cuarto.

A mediados del año 2014, el psiquiatra miembro de la Asociación Internacional de Exorcistas, con quien me mantuve en contacto, convenció a la diócesis que mi hijo necesitaba ayuda espiritual.

Viene a la casa la directora del grupo de la diócesis con el exorcista y el sacerdote rezo unas oraciones a ver si mi hijo tenía alguna manifestación física, lo cual fue negativo.

No hubo seguimiento y no pude comunicarme con ellos de nuevo sino después de otros cinco meses más, en noviembre de ese mismo año, de nuevo gracias al siquiatra (mi Ángel Custodio y el de mi hijo).

También, a mediados de ese mismo año, el mismo amigo sacerdote polaco me contactó con otro exorcista en un estado cercano, quien accedió a rezar por mi hijo, cosa muy rara pues ningún exorcista en Estados Unidos acepta casos de otra diócesis, pero Dios es muy grande.

Así que le rezó a mi hijo, hubo una leve mejora, le hizo seguimiento y a la siguiente semana rezó de nuevo y mi hijo tuvo otro leve mejoramiento. Sin embargo, el exorcista pensó que no estaba poseso porque no había ninguna manifestación física. A pesar de todo a los pocos días, su mejoría fue tal que pude sacarlo de la casa y llevarlo a una misa de sanación con un sacerdote que el exorcista me indicó.

El milagro ocurrió una vez más y mi hijo salió de los delirios. Su mente estaba tan clara que me dijo que al día siguiente iría a confesión. Esto no ocurrió, pues el maligno no se rinde tan fácilmente, pero gracias a la sanación mi hijo de allí en adelante podría salir más frecuentemente de los delirios.

Por supuesto, había unos días mejores que otros, pero nunca dejé de rezar. De allí en adelante mi hijo puede rezar el rosario conmigo, no sostenía el rosario, pero seguía el rosario en voz muy baja o al menos estaba presente. Para mi pesar no acudía a misa. Unos días no podía ni rezar, otros volvía a su encierro, pero yo seguía rezando todo el día.

Finalmente, en noviembre del año 2014, el exorcista de la diócesis regresó a rezar a la casa en busca, de nuevo, de una manifestación física que el maligno no les quería dar.

Nunca dieron importancia a lo que yo podía decirles,  o los videos que les enseñaba, pues ellos me informaron que “ellos tenían que verlo”. Esta vez ellos acordaron venir una vez a la semana hasta que vieran una manifestación.

La manifestación no se dio como ellos querían, porque el maligno ya sabía que día y a que hora venia y mi hijo salía de la casa corriendo en pánico. Otro signo, conocimiento de eventos en el futuro.

El exorcista dijo que no sabía si eran problemas mentales o síntomas diabólicos porque él piensa que la oración no lleva a una persona a esa conducta.

El Padre Amorth es muy claro cuando explica que la persona puede tener una mejoría o puede empeorar cuando sale a la superficie la personalidad del maligno. Este le ordenaba a mi hijo salir de la casa.

El maligno se manifestó o salió a la superficie cuando el exorcista de la diócesis rezó en junio, al otro día el maligno se agitó tanto que surgió la persona llena de rabia, esa persona que no acepta que la toques. Después cuando rezó una vez en noviembre surgió al otro día, otra vez esa personalidad con rabia, odio, la persona de color; violenta.

Él no se me acercaba mientras yo rezaba, sino tenía una posición de enfrentamiento. Ese día salió al frente de la casa y se puso de rodillas (es como si estuviera rezando pero su cuerpo se mueve de un lado a otro) en frente de la casa de un vecino, por supuesto llego la policía y se lo llevo al hospital de nuevo.

Llamé al sacerdote de la parroquia, quien ya sabia del caso de mi hijo, y le informo sobre mi hijo. En la tarde el sacerdote acude al hospital y le reza. Cuando llego yo a la hora de la visita, veo a mi hijo fuera de trance, no lo podía creer, le pregunto como había salido y por supuesto el no sabia. Cuando es el enfermero quien me dice, su hijo esta muy diferente de cuando entró, cuando entró no hablaba con nadie, ni siquiera habló con el sacerdote.

Cuando mi hijo entra en trance y le rezan, se queda inmóvil, no responde y no habla. Me di cuenta que había sido el sacerdote de la parroquia quien lo había sacado del trance.

El exorcista lo fue a visitar al día siguiente, pero no a orar. Me dijo que se veía muy bien, pero que seria bueno que lo dejara por un tiempo en el hospital, a lo que no contesté. A mi hijo lo admitieron un miércoles, ya el viernes le estaban dando de alta. El siquiatra no se entendía por que mi hijo estaba allí, pues la descripción del reporte de la policía y cómo mi hijo respondía coherentemente a el medico, eran dos situaciones completamente diferentes.  Todavía, el trabajador social, dudando, le ofrece a mi hijo que se quedara unos días mas, cinco en total, y mi hijo acepta. Pero ya el lunes el siquiatra le da de alta.

Mi hijo describe el trance como una fuerza que lo lleva allí y después el no sabe como salir de allí. Por supuesto una vez que entra en el trance el puede recordar pequeñas cosas al momento de entrar, pero una vez en el trance ya nada de lo que ha dicho o hecho recuerda.

En noviembre cuando regresa el exorcista, solo para rezarle a mi hijo, ya el maligno sabía la hora el día y quienes venían, y mi hijo salía corriendo. La diócesis lo tomó como falta de voluntad, de cooperación por parte de mi hijo, como si él no quería cooperar. Para ellos no es una fuerza demoníaca que lo impulsaba actuar sino la falta de voluntad de mi hijo.

La Beata María Bolognesi estuvo poseída debido a un hechizo, dicen los testigos que cada vez que ella veía a un sacerdote salía corriendo aterrorizada; una fuerza le prevenía de entrar a la iglesia y los siquiatras estaban convencidos que blasfemaba porque estaba loca. “Místicos de las Iglesia”.

A pesar de que el exorcista pudo sólo rezar dos veces. Hubo una leve mejoría; íbamos a pasear en el carro, mi hijo salió de su cuarto después de tener siete meses encerrado.

En diciembre nos reunimos en casa de mi hija que vive en otra ciudad. Se sentó en la mesa a comer la cena de Navidad en familia. Poco a poco empezó a rezar conmigo y salir más del cuarto. Les digo de nuevo; yo no paro de rezar en el día. El a veces está sentado sin hacer nada o decir nada, pero yo estoy a su lado rezando, leyendo la Biblia, evangelios, etc.

A finales de noviembre, el psiquiatra interviene de nuevo a favor de mi hijo y la diócesis decide al fin hacer un exorcismo, el cual no es un exorcismo completo sino una combinación con oraciones de liberación.

Padre Gabriele Amorth

¿AL FIN UN EXORCISMO?

Pero antes mi hijo debía firmar un consentimiento para realizar el exorcismo y excluir el derecho  de demandar legalmente a la diócesis. La directora con el psicólogo de la diócesis acuden a la casa con el documento para que mi hijo firmara.

Por supuesto no le digo a mi hijo cuando van a venir pues temía que saliera corriendo, pero el maligno sabía el día y la hora que venían, y cinco minutos antes salió corriendo de la casa.

Me dejaron el documento para que mi hijo firmara y no sabia como iba hacer para que mi hijo firmara, sabia que el maligno iba a prevenir la aceptación, pero después de rezar una semana, mi hijo en un momento lucido firma el documento.

Después que mi hijo firma, la diócesis acepta venir hacer el exorcismo, con la condición de que ellos no iban a sostener físicamente a mi hijo, pues temían una demanda.

Llega el día, un día de enero de este año 2015. Ya a este punto el maligno está más débil pues no sabe cuando vienen pero sabe que vienen. Llegó el día y a lo que entra el exorcista, la directora y el psicólogo, mi hijo trata de salir corriendo de la casa, pero ya estaban dos personas para ayudarme a sostenerlo, entre los tres lo sostuvimos, me tira al suelo y con su rodilla me aprieta el pecho. Se que no es mi hijo en ese momento el que me esta haciendo daño. Se soltó y corría de un lado a otro, el exorcista empieza a rezar, después de 20 minutos, mi hijo se calma y se sienta.

El exorcista quiere que mi hijo mire el crucifijo, lo cual le cuesta, y el exorcista empieza a pedirle a mi hijo que colabore que sin su ayuda no puede hacer nada.

También le pide que renueve su promesa bautismal, la cual le fue muy difícil hacerlo, en ese momento le digo solo di “si” mi hijo no pronunciaba muy bien el “si” y el exorcista volvía a decirle que eso no era suficiente que era necesario un “si” claro.

Después de terminar el exorcismo, mi hijo puede pensar y hablar con claridad. El grupo le hizo preguntas a mi hijo que el pudo contestar. Firma otro documento que debe ir a confesarse para seguir con el exorcismo.

La conclusión de la directora es que

ellos vieron claramente que mi hijo batalló, no colaboró, después estuvo sumiso, (pero no de verdad, mas que todo esperando salir de eso), después no podía renovar su promesa bautismal y después lo pudo hacer. Le dejaremos saber si el grupo esta de acuerdo en realizar otra sesión”

Le contesté diciéndole que el maligno siempre iba hacer lo posible para que no ser detectado, o al menos esconder la seriedad de la posesión, y algunas veces se ve forzado a revelar su presencia con el exorcismo, o a veces es necesario más sesiones antes de que se descubra. Que el maligno demostró su presencia al hacer constantemente el signo del cacho del diablo con la mano.

Además, el demonio reacciona de diferentes maneras a los rezos y algunas personas poseídas se mantienen inmóviles y en silencio. La primera reacción del maligno fue querer salir corriendo de la casa y después inmóvil durante las oraciones.

De nuevo la batalla para que la diócesis continúe con el exorcismo / liberación, como lo llaman ellos.

Mi hijo muestra claramente la influencia demoníaca; aversión a lo sagrado: dejar de ir a misa y recibir los sacramentos, corre a la presencia de un sacerdote, blasfema, se llena de odio, un comportamiento asocial, le repugnan los objetos religiosos,  y un comportamiento muy extraño; y tiene conocimiento de eventos en el futuro.

El Padre Chad Ripperger, F.F.S.S.P. PhD. en su libro “Introducción a la Ciencia de la Enfermedades Mentales”  pagina 533, señala que la persona es responsable de su estado, a menos que esté poseída… El maligno afecta la facultad cognoscitiva, la imaginación, la memoria y los sentidos.

Gracias a Dios mi hijo ha mejorado con las oraciones y se pudo confesar. El sacerdote de la parroquia, tan gentil, vino hasta la casa para confesarlo, pero la primera vez mi hijo salió corriendo pero la segunda si lo atendió y se confeso. A los días fuimos a misa y comulgó. Las dos primeras veces le costo entrar a la iglesia y comulgar, pero todavía le cuesta participar en la misa.

Las oraciones y la comunión han tenido un efecto calmante, todavía hay signos de empatía, pero una leve voluntad de luchar.

Ahora entiende que Dios es la salvación para liberarse del maligno. Su mente está más clara. Tiene una convicción de que Dios es misericordioso e omnipotente que antes no podía entenderlo, sino que sentía que había un Dios distante que estaba fuera de su alcance.

Los signos físicos, miradas demoníacas se han reducido, a pesar que todavía veo como su mirada se pierde en un momento y da señales de perturbado o molesto, pero continua el movimiento de brazos en especial sus manos, que cuando lo abrazo parecieran que me pegaran, especialmente cuando digo la verdad que Jesús nos ensena en la Biblia, me da unas fuertes palmadas.

Todavía hay el movimiento involuntario de los labios, articula palabras que no llego a entender y que al preguntarle el no tiene conocimiento de que ha dicho algo, así como el involuntario gesto permanente del signo del cuerno del diablo, más que antes, aunque el estado delirante ha desaparecido casi completamente y su aislamiento ha mejorado mucho también.

Salimos a caminar, aunque siempre es difícil, le cuesta, pero ahora puede razonar más y ver que esas cosas son buenas para él. Que Dios quiere que viva la vida. Que Dios tiene un propósito para él. Que Dios lo ama, que Dios es bueno, misericordioso, verdadero y omnipotente. Sigo rezando continuamente para que Dios envíe la ayuda necesaria a mi hijo.

En mi busca de la verdad, consigo también hablar con el Padre Fortea, quien amablemente y pacientemente me escucho toda la historia y me dice que mi hijo sufre de un caso muy severo. Me dice,

“no lo conozco pero es un caso severo y además puedo discernir un problema psicológico”.

Agrego que ha pasado mucho tiempo poseído y esto ha afectado su mente. A pesar de esa noticia, creo en los milagros y se que con la Gracia de Dios mi hijo volverá a ser el de antes, mejor que antes. Se que tomara mucho tiempo, pero se que con el amor de Dios todo se puede.

También, conseguí comunicarme con el anterior exorcista de la diócesis quien me dirigió a una psicóloga en el área, quien tiene experiencia en este tipo de casos mentales.

Ella ha escrito un libro sobre los casos mentales relacionados con la posesión diabólica. Logre llevar a mi hijo, quien se sintió a gusto con ella, pues es muy amable, ella le hizo hincapié  en que Dios es más poderoso que el maligno, y que él debe comprender que debe luchar por su vida.

Con este diagnostico y el del psiquiatra tendré un caso bastante fuerte para presentarle a la diócesis para que sigan ayudando a mi hijo. Alabado sea Dios.

 

LO ÚLTIMO

Pasaron dos meses más sin oír de la diócesis. Esta vez el Ángel de la Guarda actuó por medio del sacerdote de la parroquia, a quien le pido que hable con la diócesis y que de testimonio del caso, ya que él ha sido testigo de los cambios positivos que ha originado en mi hijo el exorcismo que se efectuó en enero.

¡¡¡Aleluya!!! Regresaron, en dos semanas han realizado tres exorcismos/liberación. Mi hijo no esta liberado todavía, pero hay la esperanza, la fe de que va ser libre.

Mi hijo ha mejorado tanto en tan poco tiempo que tenemos un viaje planificado para ir a Medjugorje a pedirle a la Virgen María por su liberación.

Por favor recen por nosotros, recen por la liberación de mi hijo pero también para que haya mas conciencia de los nuevos peligros que nuestros hijos enfrentan debido al maligno.

Recen para que se pueda ayudar a todas esas personas que han caído en las cadenas del maligno y no han podido conseguir la ayuda necesaria. No olvidemos que la Virgen Maria quiere que recemos siempre. La oración me ha ayudado en cada momento para seguir luchando. ¿Quien como Dios? ¡¡Nadie como Dios!!

Fuentes consultadas:

*MENSAJE DE NUESTRA SEÑORA DE LA PAZ “medjugorje 25 de mayo 2015

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Queridos hijos! También hoy estoy con ustedes y con alegría los invito a todos: oren y crean en el poder de la oración. Abran sus corazones, hijitos, para que Dios los llene con su amor y ustedes serán alegría para los demás. Su testimonio será poderoso y todo lo que harán estará entretejido con la ternura de Dios. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes y su conversión, hasta que pongan a Dios en el primer lugar. Gracias por haber respondido a mi llamado.

*AUDIENCIA GENERAL “El noviazgo es el tiempo en que los novios deben trabajar sobre el amor como artesanos, el Papa en su catequesis”

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La Iglesia sabe que el amor no se compra

(RV).- En su catequesis de la audiencia general – celebrada el último miércoles de mayo en la Plaza de San Pedro y ante la presencia de varios miles de fieles y peregrinos procedentes de numerosos países – el Papa Francisco, prosiguió sus reflexiones sobre la familia y la vida real, centrándose, en esta ocasión, en el noviazgo, llamado a poner las bases de un proyecto de amor común asumido con plena conciencia.

Hablando en italiano el Santo Padre explicó que la misma palabra “noviazgo”, tiene que ver con la confianza, la confidencia y la fiabilidad. Confidencia con la vocación que Dios da – dijo también Francisco – porque el matrimonio es, ante todo, el descubrimiento de una llamada de Dios.

Tras destacar que es una cosa bella que hoy los jóvenes puedan elegir casarse basándose en el amor recíproco, el Papa afirmó que precisamente la libertad del vínculo requiere una consciente armonía de la decisión, y no sólo una relación basada en la atracción o el sentimiento. Porque como explicó el Obispo de Roma, el matrimonio, como vocación, establece una alianza tan sólida y duradera, que hace de dos vidas una sola, un auténtico milagro de la libertad humana y de la gracia de Dios.

El Papa también recordó que semejante alianza no se improvisa. De ahí que el noviazgo cree las condiciones favorables para que el hombre y la mujer se conozcan a fondo, para que maduren la decisión responsable por algo tan grande, que no se puede comprar ni vender. Mientras la cultura consumista del “usar y tirar” y del “todo y enseguida”, imperante en nuestra sociedad suele tender a convertir el amor en un objeto de consumo, que no puede constituir el fundamento de un compromiso vital.

Por eso Francisco dijo que la Iglesia, en su sabiduría, precisamente para proteger la profundidad del sacramento ha preservado la distinción entre el noviazgo y el matrimonio. Y, de hecho, los cursos prematrimoniales constituyen una expresión de su solicitud por la preparación de los esposos.

El Santo Padre concluyó afirmando que el tiempo del noviazgo puede llegar a ser un tiempo de iniciación a la sorpresa de los dones espirituales con los que el Señor, a través de la Iglesia, enriquece el horizonte de la nueva familia que se dispone a vivir en su bendición.

(María Fernanda Bernasconi – RV).

Texto de la catequesis del Papa Francisco sobre el noviazgo (con agregados)

Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Continuando con estas catequesis sobre la familia, hoy quisiera hablar del noviazgo. El noviazgo tiene que ver con la confianza, la familiaridad, la confiabilidad. Confianza con la vocación que Dios dona, porque el matrimonio es, antes que nada, el descubrimiento de una llamada de Dios.

Ciertamente es algo bello que hoy los jóvenes puedan elegir casarse sobre la base de un amor recíproco. Pero la libertad del vínculo requiere una armonía consciente de la decisión, no sólo un simple entendimiento de la atracción o del sentimiento, de un momento, de un tiempo breve… requiere un camino.

El noviazgo, en otros términos, es el tiempo en el cual los dos están llamados a realizar un trabajo bello sobre el amor, un trabajo partícipe y compartido, que va en profundidad. Se descubre poco a poco el uno al otro, es decir,  el hombre ‘aprende’ acerca de la mujer de esta mujer, su novia; y la mujer ‘aprende’ acerca del hombre de este hombre, su novio. No subestimemos la importancia de este aprendizaje: es un compromiso bello, y el mismo amor lo solicita, porque no es solamente una felicidad despreocupada, una emoción encantada…

La narración bíblica habla de la creación entera como un trabajo bello del amor de Dios; el libro del Génesis dice que: «Dios miró todo lo que había hecho, y vio que era muy bueno. (Gen 1,31). Solamente al final, Dios ‘descansó’. De esta imagen entendemos que el amor de Dios, que dio origen al mundo, no fue una decisión improvisada. ¡No! Fue un trabajo bello. El amor de Dios creó las condiciones concretas de una alianza irrevocable, sólida, destinada a durar.

La alianza de amor entre el hombre y la mujer, alianza para la vida, no se improvisa, no se hace de un día al otro. No existe el matrimonio ‘express’ es necesario trabajar sobre el amor, es necesario caminar. La alianza del amor del hombre y de la mujer se aprende y se refina. Me permito decir que es una alianza artesanal. Hacer de dos vidas una vida sola, es también casi un milagro, un milagro de la libertad y del corazón, confiado a la fe.

Debemos quizá comprometernos más sobre este punto, porque nuestras ‘coordenadas sentimentales’ se han ido confundiendo un poco. Quien pretende querer todo e inmediatamente, después sede también sobre todo – y de inmediato – en la primera dificultad (o en la primera ocasión). No hay esperanza para la confianza y la fidelidad de la donación de sí mismo, si prevalece el hábito a consumir el amor como una especie de ‘suplemento alimenticio’ del bienestar psico-físico. ¡El amor no es esto!

El noviazgo se centra en la voluntad de cuidar juntos algo que nunca deberá ser comprado o vendido, traicionado o abandonado, por más tentadora que pueda ser la propuesta. Pero también Dios, cuando habla de alianza con su pueblo, lo hace algunas veces en términos de noviazgo. El libro de Jeremías, hablando al pueblo que se había alejado de Él, le recuerda cuando el pueblo era la ‘novia’ de Dios y dice así: «Me recuerdo de ti, del afecto de tu juventud, del amor al tiempo de tu noviazgo» (2, 2).

Y Dios ha hecho este recorrido del noviazgo; después hace también una promesa: lo hemos escuchado al inicio de la audiencia, en el libro de Oseas: «Te haré mi esposa para siempre, te haré mi esposa en la justicia y en el derecho, en el amor y en la benevolencia. Te haré mi esposa en la fidelidad y tu conocerás al Señor» (2, 21-22). Es una larga vía la que el Señor recorre con su pueblo en este camino de noviazgo. Al final, Dios se casa con su pueblo en Jesucristo: esposa de Jesús la Iglesia. El Pueblo de Dios es la esposa de Jesús. ¡Pero cuánto camino!

Y ustedes italianos, en su literatura tienen una obra de arte sobre el noviazgo. Es necesario que los jóvenes lo conozcan, que lo lean; es una obra de arte en donde se dice la historia de los novios que han padecido tanto dolor, han recorrido un camino lleno de tantas dificultades hasta llegar al final, al matrimonio. No dejen a un lado esta obra de arte sobre el noviazgo que la literatura italiana les ofrece. Vayan hacia adelante, léanlo y verán la belleza, el sufrimiento, pero también la fidelidad de los novios.

La Iglesia, en su sabiduría, cuida la distinción entre el ser novios y el ser esposos, – no es lo mismo – sobre todo en vista de la delicadeza y profundidad de esta evaluación. Estemos atentos a no despreciar con un corazón ligero esta enseñanza sabia, que se nutre también de la experiencia del amor conyugal felizmente vivido. Los símbolos fuertes del cuerpo conservan las claves del alma: no podemos tratar los vínculos de la carne con ligereza, sin abrir alguna duradera en el espíritu (1 Cor 6, 15-20).

Es verdad, la cultura y la sociedad de hoy se han vuelto, más bien, indiferentes a la delicadeza y a la seriedad de este paso. Y por otro lado, no se puede decir que sean generosos con los jóvenes que tienen serias intenciones de formar una familia y a ¡traer al mundo hijos! Es más, a menudo ponen mil obstáculos, mentales y prácticos. El noviazgo es un camino de vida que debe madurar como la fruta, es un camino de madurez en el amor, hasta el momento en que se convierte en matrimonio.

Los cursos prematrimoniales son una expresión especial de la preparación. Y nosotros vemos tantas parejas, que quizá llegan al curso un poco ‘sin quererlo’, “pero estos sacerdotes que nos hacen hacer un curso” Pero ¿por qué? ¡No sabemos! Y van a regañadientes. Pero después están contentos y agradecen, porque de hecho han encontrado allí la ocasión – ¡A menudo la única! – para reflexionar sobre su experiencia en términos no banales. Sí, muchas parejas están juntas tanto tiempo, quizá también en la intimidad, a veces conviviendo, pero no se conocen verdaderamente. Parece extraño, pero la experiencia demuestra que es así. Por eso, va revalorizado el noviazgo como tiempo de conocimiento recíproco y de compartir de un proyecto.

El camino de preparación al matrimonio viene configurado en esta perspectiva, valiéndose también del testimonio simple pero intenso de cónyuges cristianos. Y dirigiéndose también a lo esencial: la Biblia, de redescubrir juntos, en forma consciente; la oración en su dimensión litúrgica, pero también en aquella ‘oración doméstica’, para vivir en familia, los sacramentos, la vida sacramental, la Confesión, en la cual el Señor viene a demorar en los novios y los prepara para recibirse verdaderamente el uno al otro ‘con la gracia de Cristo’; y la fraternidad con los pobres, con los necesitados, que nos provocan la sobriedad y el compartir. Los novios que se comprometen en esto crecen los dos y todo esto lleva a preparar una linda celebración del Matrimonio en forma distinta, ¡No mundano sino en modo cristiano!

Pensemos en estas palabras de Dios que hemos escuchado cuando Él habla a su pueblo como el novio a la novia: «Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el derecho, en el amor y la misericordia; te desposaré en la fidelidad, y tú conocerás al Señor» (Os 2, 21-22). Cada pareja de novios piense en esto y diga el uno al otro: “Te haré mi esposa, te haré mi esposa”. Esperaré aquel momento; es un momento, es un recorrido que va lentamente hacia adelante, pero es un camino de maduración. Las etapas del camino no deben ser quemadas. La maduración se hace así, paso a paso.

El tiempo del noviazgo puede convertirse de verdad en un tiempo de iniciación, ¿A qué? A la sorpresa de los dones espirituales con los cuales el Señor, a través de la Iglesia, enriquece el horizonte de la nueva familia que se dispone a vivir en su bendición. Ahora les invito a rezar a la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, José y María. Recen para que la familia realice este camino de preparación; recen por los novios. Recemos a la Virgen todos juntos, un Ave María para todos los novios, para que puedan entender la belleza de este camino hacia el Matrimonio. [Ave María….]. Y a los novios que están en la plaza: “¡Buen camino de noviazgo!”.

(Traducción del italiano de Mercedes De La Torre  – RV).

* AUDIENCIA GENERAL” María es modelo de amor para los novios y las familias: signo de esperanza para el mundo, reitera el Papa”

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Oración del Papa por los novios en su camino al Matrimonio, con el amparo de la Virgen modelo de ternura y de amor,  para vivir en la unidad y en la armonía familiar.

(RV).- En su última audiencia general del mes de mayo, el mes de María, el Papa Francisco deseó «que la Madre de Dios vele sobre el camino de todos», en especial de los novios, ayudando a todos a ser «signo de confianza y de esperanza para las familias y para el mundo».

Y evocando a la Sagrada Familia de Nazaret, el Papa rezó un Ave María con los miles de peregrinos de tantas partes del mundo, que acudieron a la Plaza de San Pedro:

«Ahora los invito a rezar a la Sagrada Familia de Nazaret: Jesús, José y  María. A Rezar para que, en el noviazgo, la familia viva su camino de preparación. A rezar por los novios. Recémosle todos juntos a la Virgen un Ave María, por todos los novios, para que puedan comprender la belleza de este camino al Matrimonio».

Preparación al matrimonio, escuela de amor y de responsabilidad

Reiterando la importancia del noviazgo, como camino de preparación para un Matrimonio cristiano y no mundano, y de los cursos prematrimoniales que ofrece la Iglesia, con el anhelo de que las familias que nacen vivan afianzadas en la gracia de Cristo, en armonía y fraternidad con los necesitados,  el Obispo de Roma invitó a las comunidades cristianas a rezar y acompañar a los novios:

«Queridos amigos, hoy en particular, dirijamos nuestro pensamiento a los novios y recemos por ellos, para que el periodo de preparación al matrimonio sea para ellos escuela de amor y de responsabilidad, así como de apertura a los dones espirituales con los cuales el Señor, a través de la Iglesia, enriquece el horizonte de la nueva familia que se dispone a vivir en su bendición. Rezo en especial por todos los que se preparan al matrimonio e invito a las comunidades cristianas a alentarlos y ayudarlos en el cumplimiento de su generoso proyecto».

Deseando que la visita a la Ciudad Eterna en este mes mariano ayude a todos a redescubrir el sentido cristiano de la fiesta, como momento de encuentro con Dios y de comunión con los hermanos, el Papa reiteró el modelo de ternura de la Madre de Dios:

«Queridos hermanos y hermanas, que la Virgen María, que veneramos en este mes de mayo, sea para todos ustedes maestra y ejemplo de ternura y de amor,  para vivir en la unidad y en la armonía familiar ¡Que el Señor los bendiga!»

El Papa se dirigió a los jóvenes, a los enfermos y a los recién casados,  recordando a San Felipe Neri, celebrado en la víspera, en la que se dio comienzo al quinto centenario de su nacimiento:

«Que su atención al oratorio impulse en ustedes, queridos jóvenes, a testimoniar con alegría la fe en sus vidas. Que su confiada entrega a Cristo Salvador sostenga, a ustedes queridos enfermos, en los momentos de mayor desaliento. Y que su apostolado en las periferias, los invite a ustedes, queridos recién casados, a sostener a los más débiles y necesitados en sus familias».

(CdM – RV)

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* SANTO DEL DÍA”San Agustín de Canterbury, monje y obispo” 27 de mayo

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Martirologio Romano: San Agustín, obispo de Canterbury, en Inglaterra, el cual, habiendo sido enviado junto con otros monjes por el papa san Gregorio I Magno para predicar la palabra de Dios a los anglos, fue acogido de buen grado por el rey Etelberto de Kent, e imitando la vida apostólica de la primitiva Iglesia, convirtió al mismo rey y a muchos otros a la fe cristiana y estableció algunas sedes episcopales en esta tierra. Murió el día 26 de mayo (604/605)

Etimológicamente: Agustín = Aquel que es venerado, es de origen latino.

Breve Biografía

La Gran Bretaña, evangelizada desde los tiempos apostólicos (según la leyenda, el primer misionero que desembarcó en la isla fue José de Arimatea), había recaído en la idolatría después de la invasión de los sajones en el quinto y sexto siglo. Cuando el rey del Kent, Etelberto, se casó con la princesa cristiana Berta, hija del rey de París, éste le pidió que fuera erigida una iglesia y que algunos sacerdotes cristianos celebraran allí los ritos sagrados. Cuando el Papa san Gregorio Magno supo la noticia, juzgó que los tiempos estaban maduros para la evangelización de la isla. Le encomendó la misión al prior del monasterio benedictino de San Andrés, cuya principal cualidad no era la valentía, sino la humildad y la docilidad. Ese monje era Agustín.

En el año 597 salió de Roma encabezando un grupo de cuarenta monjes. Se detuvo en la isla de Lérins. Aquí le hablaron del temperamento belicoso de los sajones, y esto lo aterró hasta el punto de hacerlo regresar a Roma a pedirle al Papa que le cambiara de programa. Para animarlo, Gregorio lo nombró abad y poco después, casi para hacerle dar el paso definitivo, tan pronto llegó a Galia, lo hizo consagrar obispo. Continuó su viaje con breves etapas. Finalmente llegó a la isla británica de Thenet, a donde el rey fue personalmente a darle la bienvenida, por invitación de su piadosa esposa.

Los misioneros avanzaron hacia el cortejo real en procesión y cantando las letanías, según el rito recientemente introducido en Roma. Para todos fue una feliz sorpresa. El rey acompañó a los monjes hasta la residencia que le habían preparado en Canterbury, a mitad de camino entre Londres y el mar, en donde se levantó la célebre abadía que después llevará el nombre de Agustín, corazón y sagrario del cristianismo inglés. La obra de los monjes misioneros tuvo un éxito inesperado, pues el mismo rey pidió el bautismo, llevando con su ejemplo a miles de súbditos a abrazar la religión cristiana.

El Papa se alegró con la noticia que llegó a Roma, y expresó su satisfacción en las cartas escritas a Agustín y a la reina. El santo pontífice envió con un grupo de nuevos colaboradores el palio y el nombramiento a Agustín como arzobispo primado de Inglaterra, y al mismo tiempo lo amonestaba paternalmente para que no se enorgulleciera por los éxitos alcanzados y por el honor del alto cargo que se le confería. Siguiendo las indicaciones del Papa para la repartición en territorios eclesiásticos, Agustín erigió otras sedes episcopales, la de Londres y la Rochester, consagrando obispos a Melito y a Justo.

El santo misionero murió el 26 de mayo del 604 y fue enterrado en Canterbury en la iglesia que lleva su nombre.

Fuente:Por: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.net

Por: P. Ángel Amo | Fuente: Catholic.netalcanzados y por el honor del alto cargo que se le confería. Siguiendo las indicaciones del Papa para la repartición en territorios eclesiásticos, Agustín erigió otras sedes episcopales, la de Londres y la Rochester, consagrando obispos a Melito y a Justo.

El santo misionero murió el 26 de mayo del 604 y fue enterrado en Canterbury en la iglesia que lleva su nombre.