* VIDAS DE SANTOS “San Ramón Nonato, religioso” 31 de agosto

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fecha: 31 de agosto
n.: c. 1200†: c. 1240país: España
canonización: Conf. Culto: Alejandro VII 1657
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros compañeros de san Pedro Nolasco en la Orden de Nuestra Señora de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos.
patronazgo: patrono de las mujeres embarazadas, madres lactantes y niños, protector de los inocentes injustamente acusados, para pedir un parto feliz, y contra la fiebre puerperal.
refieren a este santo: San Serapión
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La vida de san Ramón está envuelta en un misterio impenetrable por falta de documentos fidedignos, de suerte que no se puede aceptar sin reservas la narración de Alban Butler, que resumimos a continuación. San Ramón nació en Portello, ciudad de Cataluña, en 1204. Recibió el sobrenombre de non-nato (no nacido), porque su madre murió en el parto antes de que el niño viese la luz. Con el permiso de su padre, el santo ingresó en la Orden de los Mercedarios, que acababa de fundarse. San Pedro Nolasco recibió la profesión de Ramón en Barcelona.

Progresó tan rápidamente en la virtud que, dos o tres años después de profesar, sucedió a san Pedro Nolasco en el cargo de «redentor o rescatador de cautivos». Enviado al norte de África con una suma considerable de dinero, Ramón rescató en Argel a numerosos esclavos. Cuando se le acabó el dinero, se ofreció como rehén por la libertad de ciertos prisioneros cuya situación era desesperada y cuya fe se hallaba en grave peligro. Pero el sacrificio de san Ramón no hizo más que exasperar a los infieles, quienes le trataron con terrible crueldad. Sin embargo, el magistrado principal, temiendo que si el santo moría a manos de sus compatriotas no se pudiese obtener la suma estipulada por la libertad de los prisioneros a los que representaba, dio orden de que se le tratase más humanamente. Con ello, el santo pudo salir a la calle, lo que aprovechó para confortar y alentar a los cristianos y para convertir y bautizar a algunos mahometanos. Al saberlo, el gobernador le condenó a morir empalado, pero quienes estaban interesados en cobrar la suma del rescate consiguieron que se le conmutase la pena de muerte por la de flagelación. San Ramón no perdió por ello el valor, sino que prosiguió la tarea de auxiliar a cuantos se hallaban en peligro, sin dejar escapar la menor ocasión de ayudarlos.

Pero, por una parte, san Ramón no tenía ya un solo céntimo para rescatar cautivos y, por otra parte, predicar el cristianismo a los islamitas equivalía a la pena de muerte. Lo único que podía hacer era cerrar los ojos y lanzarse al martirio, de suerte que volvió a instruir y exhortar así a los cristianos como a los infieles. El gobernador, enfurecido ante tal contumacia, ordenó que se azotase al santo en todas las esquinas de la ciudad y que se le perforasen los labios con un hierro candente; en seguida mandó ponerle en la boca un candado, cuya llave guardaba él mismo y sólo la daba al carcelero a la hora de las comidas. En esa angustiosa situación pasó san Ramón ocho meses, hasta que san Pedro Nolasco envió finalmente a algunos miembros de su orden a rescatarle. San Ramón hubiese querido quedarse a asistir a los esclavos en África, sin embargo, obedeció la orden de su superior y pidió a Dios que aceptase sus lágrimas, ya que no le había considerado digno de derramar su sangre por las almas de sus prójimos.

A su vuelta a España, en 1239, fue nombrado cardenal por Gregorio IX, pero él permaneció tan indiferente a ese honor que no había buscado, que no cambió ni sus vestidos, ni su pobre celda del convento de Barcelona, ni su manera de vivir. El Papa le llamó más tarde a Roma. San Ramón obedeció, pero emprendió el viaje corno el religioso más humilde. Dios dispuso que sólo llegase hasta Cardona, a unos diez kilómetros de Barcelona, donde le sorprendió una violenta fiebre que le llevó a la tumba. El santo tenía aproximadamente treinta y seis años. Fue sepultado en la capilla de San Nicolás de Portello. El Martirologio Romano empezó a mencionar su nombre en 1657. San Ramón Nonato es el patrono de las parturientas, debido a las circunstancias de su nacimiento.

El 28 de enero, hablando de San Pedro Nolasco, hicimos notar cuán poco fidedignas son las fuentes mercedarias que se refieren a la fundación y primeros años de la orden. Los bolandistas no lograron descubrir ningún documento fidedigno sobre san Ramón y terminaron por publicar el relato escrito por Ciacconius (siglo XVI), en su serie de biografías de los cardenales. La falta de documentos no ha mejorado en la actualidad. Todo lo que podemos decir es que en los siglos XVII y XVIII vieron la luz muchas biografías de san Ramón Nonato, generalmente poco voluminosas, como las de Dathia, Echevérez, Eyto, Juan de la Presentación, P. E. Menéndez, F. T. de Miranda, M. Ulate y otros. Dichas biografías, publicadas con la debida aprobación eclesiástica, repiten poco más o menos lo que hemos dicho en nuestro artículo y añaden innumerables milagros.
Cuadro: Diego González de Vega, Cristo corona a san Ramón Nonato, 1673, Museo del Prado, Madrid.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=3126

* VIDAS DE SANTOS “Santos José de Arimatea y Nicodemo, santos del NT” 31 de agosto

https://i0.wp.com/www.eltestigofiel.org/sys_imagenes/lectura/santoral/ArimateaNicodemo.jpgfecha: 31 de agosto
†: s. Ipaís: Israel
canonización: bíblico
hagiografía: Abel Della Costa
En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús bajo la cruz, lo envolvieron en una sábana y lo depositaron en el sepulcro. José, noble decurión y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios, y Nicodemo, fariseo y principal entre los judíos, que había ido de noche a ver a Jesús para interrogarle acerca de su misión, defendió luego su causa ante los sumos sacerdotes y los fariseos que buscaban la detención del Señor.
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En realidad la figura de José de Arimatea sólo nos es conocida por una única referencia que está, sin embargo, presente en los cuatro evangelios, respectivamente en Mateo 27,47, Marcos 15,43, Lucas 23,50-51, y Juan 19,38. A pesar de tan escasas menciones los cuatro testigos no parecen ponerse demasiado de acuerdo en cómo describir al personaje. Veamos:
-En Marcos se dice: «vino José de Arimatea, miembro respetable del Consejo, que esperaba también el Reino de Dios, y tuvo la valentía de entrar donde Pilato y pedirle el cuerpo de Jesús.»
-En Mateo se dice: «Al atardecer, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, que se había hecho también discípulo de Jesús.»
-En Lucas, por su parte: «Había un hombre llamado José, miembro del Consejo, hombre bueno y justo, que no había asentido al consejo y proceder de los demás. Era de Arimatea, ciudad de Judea, y esperaba el Reino de Dios.»
-Y finalmente en Juan: «Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús.»

Evidentemente resultó incómodo para esta generación cristiana que elaboraba los recuerdos de la época de Jesús constatar que podía haber sido discípulo de Jesús, o al menos haber sido afín a su predicación, alguien que de una manera u otra hubiera estado en el Consejo que emitió la condena. Marcos, de redacción más antigua que los otros tres, trae lo que podríamos llamar la expresión básica, sin pretender responder a la contradicción que señalábamos. Mateo y Lucas, cada uno a su manera, añadirán a la descripción algo que permita salvar el problema, así, mientras Mateo se libera del asunto omitiendo la pertenencia de José al Consejo, Lucas aclara que aunque pertenecía no asintió. Juan por su parte no dudará en incluir a José entre el grupo que los especialistas en su Evangelio llaman los «criptocristianos», es decir cristianos que no daban el paso valiente que suponía la ruptura con el judaísmo; aunque en beneficio de José debe tenerse presente que esta situación es propia de la época de Juan y no de la época de José de Arimatea.

Una fuente apócrifa, Evangelio de Pedro 6,21-24, narra más detalladamente las acciones de José con el cuerpo de Jesús, que corresponden al ritual de enterramiento de un muerto: «Entonces, los judíos sacaron los clavos de las manos del Señor y lo depositaron en el suelo. En ese momento, tembló toda la tierra y cundió el pánico entre la gente. Pero el sol <volvió> a lucir, y se comprobó que era la hora nona. Los judíos se alegraron y entregaron el cuerpo de Jesús a José para que lo enterrase, pues había sido testigo de todo lo bueno que él [Jesús] había realizado. José tomó al Señor, lo lavó, lo envolvió en unos lienzos, y lo colocó en su propio sepulcro, en el lugar llamado Jardín de José». No nos agrega demasiado a lo dicho en los Evangelios, sino sólo el rito de lavado, que, naturalmente, no habrá faltado en el sepultamiento de Jesús. El pueblo de Arimatea es de localización incierta, aunque en la actualidad tiende a identificarse con Rentis, a unos 30 Km al NE de Jerusalén. Que fuera miembro del Consejo -lo que se supone que indica el Sanedrín, aunque con ese nombre sólo se lo menciona aquí-, no indica que fuera sacerdote ni anciano. No hay más datos históricos sobre este personaje, aunque leyendas posteriores lo hacen transmisor del Santo Grial con la sangre de Jesús, ideal de la búsqueda caballeresca en el medioevo.

Junto a él, en la misma escena del sepultamiento, el evangelio de Juan nos muestra a otro personaje, que sólo conocemos por esa tradición, aunque no aparece una única vez; se trata de Nicodemo, un personaje que nos es familiar por el bellísimo relato de Juan 3, la visita nocturna que le hace a Jesús, en la que en un diálogo catequístico puesto en boca de Jesús, se le introduce -a Nicodemo y al lector- en los puntos centrales de la teología del Cuarto Evangelio. El diálogo ocurre en la noche, porque precisamente se tratará de los conocimientos que permitiran al discípulo pasar de las tinieblas de la ignorancia-noche, a la luz del día-sabiduría.

No llegamos a saber, propiamente, nada sobre Nicodemo, tan sólo que es un «magistrado judío», sin que se nos especifique más, y que debía ser de muy buena posición económica, para costear, más tarde, los ricos perfumes de la unción de Jesús. El nombre Nicodemos, aunque es griego, no era desconocido ni inusual entre los judíos de época de Jesús, y se conoce, por ejemplo, un fariseo, Naqdimon ben Gurion, anterior a los 70. Por supuesto, eso no significa que ese fariseo sea nuestro Nicodemo, sino sólo que el nombre no es completamente atípico. La existencia histórica de Nicodemo parece fuera de toda duda, pero esa existencia histórica no debe distraer del punto central, que es que Juan no lo menciona por su historicidad, sino por un papel altamente simbólico que cumple en su narración: representando a todos aquellos que, aunque formados y conscientes de la verdad de Jesús, temen dar el salto hacia la fe, porque no terminan de deponer su propia sabiduría -humana- y abrirse a la acción del Espíritu que, puesto que es viento (espíritu y viento son la misma palabra en griego), «sopla donde quiere» (Jn 3,8).

El arte los suele representar juntos, ya sea en la escena del descendimiento, en la unción o en el momento de la sepultura. Los creyentes también los recordamos unidos, pero no sólo por la acción del sepultamiento, sino también por ese carácter de «cristianos sin animarse del todo», que, como la inscripción del Martirologio piadosamente nos recuerda, también pueden llegar, por el soplo del Espíritu, a las alturas de los coros celestiales. Gran consuelo para muchos de nosotros.

Comentario Bíblico san Jerónimo, tomo III, n. correspondientes a las citas mencionadas; Brown, El Evangelio según Juan, Tomo I, comentario al cap 3; J. Fitzmyer, El evangelio según Lucas, Tomo IV, comentario al sepultamiento. Cuadro: Hans Memling: detalle del Descendimiento, con Nicodemo (izquierda), José de Arimatea (derecha), y, como se sabe por otras composiciones de Memling, Andrés (atrás). Hacia 1490, en el Groeninge Museum in Brügge, Bélgica.

Abel Della Costa

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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=3122

*TESTIMONIO DE FE Y DE VIDA “Justo Gallego lleva 50 años construyendo una catedral con sus propias manos como acto de fe en honor a la Virgen María, «Nuestra Señora del Pilar, Madre de Dios»

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Su lema es “servir primero a Dios, luego al prójimo y por último a mí mismo”

31 de agosto de 2014.- (Camino católico) Una enorme catedral de altas torres y una magnífica cúpula se levanta lentamente en el municipio de Mejorada del Campo, a 20 km de Madrid. Parece una situación común y corriente, pero no lo es; la construcción del edificio ha sido ejecutada durante 50 años -ladrillo por ladrillo- por un solo hombre: Justo Gallego Martínez, agricultor, ex monje y arquitecto autodidacta de 88 años de edad y nacido en la misma localidad donde realiza su obra. En el vídeo puede verse el testimonio de Justo Gallego en un cortometraje y luego unas reflexiones sobre su fe.

Sin conocimiento previo de la arquitectura y sin ninguna experiencia en la industria de la construcción, Justo ha pasado cinco décadas recogiendo basura y materiales de construcción de desecho para construir la estructura de 50 x 25 metros de superficie y 60 metros de alto en su torre más alta.

Después de trabajar como granjero y torero, Gallego pasó ocho años en un monasterio trapense –el convento de clausura del Císter, en Santa María de Huerta-, que se vio obligado a abandonar cuando fue golpeado por la tuberculosis en 1961. Fue así como, en honor a la Virgen María, «Nuestra Señora del Pilar, Madre de Dios», comenzó la construcción de una capilla que él describe como su gran acto de fe. El ex monje dice que si no fuera por esta enfermedad nunca habría tenido las fuerzas para intentar construir una catedral.

A pesar del escepticismo de los habitantes de la ciudad, Don Justo –como lo llaman los vecinos- ha conseguido notablemente avanzar en la construcción sin usar ni siquiera una grúa; solamente ha recibido ayuda de algunos obreros amigos y de sus seis sobrinos o de algún eventual voluntario. En ocasiones ha contratado los servicios de un especialista con su propio dinero. Financia su trabajo alquilando o vendiendo terrenos heredados y con donaciones que recibe de cuando en cuando.

No existen planos ni proyecto de la obra, ya que Justo Gallego dice tenerlo “todo en su cabeza”. Tampoco tiene conocimientos especializados en albañilería ni arquitectura y tuvo incluso que abandonar sus estudios primarios debido a la guerra civil española.

El proceso inició sin ningún tipo de permiso –porque estaba seguro que no se lo darían- en un terreno de 4740 m2 heredado de sus padres que hoy vale más de un millón de euros.

Las grandes columnas de la estructura están hechas de tambores de aceite vacíos, mientras que el revestimiento de una de las cúpulas está hecho de tubos de alimentos desechados. Los arcos son de neumáticos de camiones y autobuses, y el resto del edificio se compone de maderas y ladrillos recogidos de otras obras en demolición.

Ha recibido regalos como las puertas de hierro y recortes de vidrios para cerrar las aberturas. Su inspiración de diseño viene de la Basílica de San Pedro, con su enorme cúpula central a la vista. Por eso la cúpula de su iglesia tiene 40 metros de alto. También se ha inspirado leyendo algunos libros de castillos e iglesias europeas.

Hace algunos años le comentó a la BBC: «Cuando veo lo que he creado, me abruma y le doy gracias al Señor. Si yo pudiera vivir mi vida otra vez, me gustaría construir esta misma catedral pero el doble de grande, porque para mí, esto es un acto de fe».

La iglesia nunca ha recibido permiso de construcción y aunque quizás nunca se pueda rendir culto en ella, las autoridades le han permitido seguir adelante ya que se ha convertido en una atracción turística para la ciudad.

VIDEO: http://caminocatolico.org/home/videos/35-videos-de-testimonios/13229-justo-gallego-lleva-50-anos-construyendo-una-catedral-con-sus-propias-manos-como-acto-de-fe-en-honor-a-la-virgen-maria-nuestra-senora-del-pilar-madre-de-dios

Justo Gallego ha recibido donaciones de organizaciones alemanas y protagonizó en el año 2005 la publicidad de la bebida energética Aquarius, empresa que le pagó 30 mil euros para contar su inspiradora historia, además de organizarle una campaña para recaudar fondos a través de mensajes de texto.

El edificio ha sido expuesto en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y su autor ha sido entrevistado por las más grandes cadenas de televisión mundial.

Actualmente, Gallego vive con su hermana cerca de su catedral. Su lema es “servir primero a Dios, luego al prójimo y por último a mí mismo” y por eso comenzó una catedral sin más conocimientos que los leídos en libros antiguos, muchos de ellos en latín. Gallego asegura que cerca de 2.000 personas acuden cada verano a visitar la catedral, y son muchos los estudiantes, sobre todo extranjeros, que le ayudan en esta época.

 

 

 

*CURIOSIDADES”Una réplica de la Basílica de San Pedro elaborada con espigas de trigo”

Esta semana, durante la tradicional Audiencia General del miércoles que presidió el Papa Francisco en la plaza vaticana, un objeto de gran tamaño robó la atención de los miles de fieles allí presentes, del propio pontífice e incluso de la Guardia Suiza, que quiso inmortalizar el momento en una fotografía.

Se trató del carruaje con una réplica de la Basílica y Plaza de San Pedro que elaboraron los campesinos de Campocavallo, Osimo, Italia, con granos y espigas de trigo para la tradicional Fiesta del ‘Covo’ que tiene lugar cada primer domingo de agosto en Campocavallo, y este 2014 estuvo presente en el Vaticano durante la Audiencia General del pasado miércoles 27.

El ‘Covo’ es un carro que presenta todos los años una construcción realizada con espigas de trigo por los artesanos campesinos, y que representa siempre una imagen religiosa, ya sea una Iglesia, un santuario o un lugar de culto, y este año se ha querido construir una réplica de la Basílica vaticana.

“Hace años que los hábiles maestros del Covo pensaban en uno dedicado a la más importante basílica de mundo: San Pedro. La idea, acariciada con el tiempo, fue aplazada por la complejidad de su realización, que imponía modificaciones estructurales al mismo carruaje. ¡Bastaba pensar en la reproducción del imponente ‘Colonnato de Bernini’ que abraza simbólicamente el mundo!”, exponen los realizadores de la carroza en su página web.

Pero luego -como continúan- llegó la elección del Papa Francisco; “su obra pastoral que ha sacudido las conciencias, su familiaridad con todos, en especial con los pobres, su bondad que han dejado una profunda impresión entre los creyentes y no creyentes”, llevó a los maestros del ‘Covo’ a pensar en la aventura de realizar la representación de la Basílica de San Pedro, “corazón universal de la cristiandad’.

Una obra de arte que tras las tradicionales celebraciones de la Fiesta del ‘Covo’ -que se realiza desde el año 1939 por iniciativa de un campesino, y donde el carruaje con la representación de la Basílica sale en peregrinación, junto con las obras realizadas en años anteriores, para rendir también un homenaje a la Virgen Dolorosa de Campocavallo, Patrona del lugar-, llegó en esta ocasión también hasta el Vaticano para recibir la admiración del Sumo Pontífice, pero, sobre todo, su bendición. Una gracia del cielo que ya habían recibido de San Juan Pablo II en otras ediciones de esta festividad.

Lourdes, Fátima, la Basílica de Santa María de los Ángeles de Asís, el Santuario de la Virgen de Czestochowa de Polonia, y la Catedral de Santiago de Compostela, son otras de las obras que han representado los maestros del ‘Covo’.

Ver: Festadelcovo.it

*SANTO DEL DIA “El martirio de san Juan Bautista” 29 de agosto

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fecha: 29 de agosto
†: s. Ipaís: Israel
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Memoria del martirio de san Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en el actual Israel, y al cual mandó decapitar en el día de su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad.
patronazgo: San Juan Bautista es patrono de muchos países, regiones y ciudades, entre ellos Malta y Jordania. También de muchos oficios: tejedores, curtidores, peleteros, talabarteros, trabajadores del alimento, bodegueros, toneleros, carpinteros, arquitectos, albañiles, canteros, deshollinadores, herreros, pastores, agricultores, cantantes, bailarines, músicos, exhibidores de cine, comunicadores de masas; protector también de los corderos, las ovejas, los animales de compañía y las vides; para invocar contra el alcoholismo, los dolores de cabeza, mareos, ansiedad, epilepsia, espasmos, ronquera, enfermedades de la infancia, el miedo.
oración:

Señor, Dios nuestro, tú has querido que san Juan Bautista fuese el precursor del nacimiento y de la muerte de tu Hijo; concédenos, por su intercesión, que, así como él murió mártir de la verdad y la justicia, luchemos nosotros valerosamente por la confesión de nuestra fe. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).

 

 

La ardiente predicación del Bautista y su santidad y milagros, atrajeron la atención de los judíos sobre él y algunos empezaron a considerarle como el Mesías prometido. Pero Juan declaró que él no hacía más que bautizar en el agua a los pecadores para confirmarlos en el arrepentimiento y prepararlos a una nueva vida, pero que había Otro, que pronto se manifestaría entre ellos, que los bautizaría en la virtud del Espíritu Santo y cuya dignidad era tan grande, que él no era digno de desatar las correas de sus sandalias (Mc 1,7). No obstante eso, el Bautista había causado tal impresión entre los judíos, que los sacerdotes y levitas de Jerusalén fueron a preguntarle si él era el Mesías esperado. Pero san Juan negó ser el Cristo, Elías, o alguno de los profetas (Jn 1,19ss). Aunque no era Elías, poseía el espíritu de Elías y le superaba en dignidad, pues el profeta había sido figura del Bautista. Juan era un profeta y más que un profeta, puesto que su oficio consistía no en anunciar a Cristo a distancia, sino en señalarle a sus contemporáneos. Así pues, como no era Elías en persona, ni un profeta en el sentido estricto de la palabra, respondió negativamente a las preguntas de los judíos y se proclamó simplemente «la voz del que clama en el desierto», utilizando la figura gozoza de Isaías 40,3, que anuncia el fin próximo del Destierro. En vez de atraer sobre sí las miradas de los hombres, las desviaba hacia las palabras que Dios pronunciaba por su boca. No se predicaba a sí mismo sino a Cristo. Y Cristo declaró que Juan era más grande que todos los santos de la antigua ley y el más grande de los nacidos de mujer (Mt 11,11). Sobre el Bautista da también fe el historiador judío Flavio Josefo, en su obra Antigüedades Judías: «Juan el Bautista era un hombre bueno y animaba a los judíos a cultivar la virtud, a actuar con justicia unos a otros, a buscar la piedad, a Dios y a venir al bautismo. De este modo consideraba aceptable el bautismo, no para los que lo usaban para huir de ciertos pecados, sino para la pureza del cuerpo, puesto que también su alma había estado purificada con la justicia…»

Herodes Antipas, el tetrarca de Galilea, había repudiado a su esposa y vivía con Herodías, quien era juntamente su sobrina y la esposa de su medio hermano Filipo. San Juan Bautista reprendió valientemente al tetrarca y a su cómplice por su conducta escandalosa y dijo a Herodes: «No te es lícito vivir con la mujer de tu hermano». Herodes temía y respetaba a Juan, pues sabía que era un hombre de Dios, pero se sintió muy ofendido por sus palabras. Aunque le respetaba como santo, le odiaba como censor y fue presa de una violenta lucha entre su respeto por la santidad del profeta y su odio por la libertad con que le había reprendido. Finalmente, la cólera del tetrarca, azuzada por Herodías, triunfó sobre el respeto. Para satisfacer a Herodías y tal vez también por temor de la influencia que Juan ejercía sobre el pueblo, Herodes le encarceló en la fortaleza de Maqueronte, cerca del Mar Muerto. Al respecto señala el mismo Flavio Josefo en la obra citada: «La gente iba agrupándose alrededor de Juan (pues se maravillaban al oír sus palabras), y Herodes, temiendo que una tal persuasión sobre los hombres acabara con una revuelta (pues parecía que actuaban en todo siguiendo su consejo), decidió que era mejor anticiparse y hacerlo matar antes de que alguien se alzara sobre él y luego tener que arrepentirse enredado en asunto. Por eso Juan, por causa de la sospecha de Herodes, fue llevado cautivo a Maqueronte…» Pero Herodías no perdía la ocasión de azuzar a Herodes contra Juan y de buscar la oportunidad de perderle. La ocasión se presentó con motivo de una fiesta que dio Herodes el día de su cumpleaños a los principales señores de Galilea. Salomé la hija de Herodías y de Filipo, danzó ante los comensales con tal arte, que Herodes juró concederle cuanto le pidiera, aunque fuese la mitad de sus dominios. Herodías aconsejó a su hija que pidiese la cabeza del Bautista y, para impedir que el tetrarca tuviese tiempo de arrepentirse, sugirió a Salomé que exigiese que la cabeza del santo fuese inmediatamente traída en una fuente. Esa extraña petición sorprendió a Herodes. Alban Butler comenta: «Aun aquel hombre de ferocidad poco común se asustó al oír hablar en esa forma a la damisela en aquella fiesta de alegría y regocijo». Pero no pudo negarse por no faltar a su palabra. Sin embargo, como explica San Agustín, con ello cometió el doble pecado de hacer un juramento precipitado y cumplirlo criminalmente. Sin preocuparse de juzgar al Bautista, el tirano dio inmediatamente la orden de que le decapitasen en la prisión y de que trajesen en una fuente su cabeza a Salomé. La joven no tuvo reparo en tomar el plato en sus manos y ofrecérselo a su madre. Así murió el gran precursor del Salvador, el profeta más grande «de cuantos han nacido de mujer». Todo el episodio está contado con detalles en Marcos 6. El historiador judío ya mencionado añade que los judíos atribuyeron al asesinato del Bautista las desgracias que cayeron sobre Herodes.

La fiesta de la degollación de san Juan Bautista empezó a celebrarse en Roma en fecha relativamente tardía. No así en otras ciudades del occidente, ya que la mencionan el Hieronymianum, los dos sacramentarios Gelasianos y el «Liber Comicus» de Toledo (siglo VII) . Además, dicha fiesta ya se celebraba probablemente desde antes en Monte Cassino. Como esta conmemoración es distinta a la del Nacimiento del Bautista, de la que los Sinaxarios de Constantinopla hacen mención el mismo día (29 de agosto), podemos suponer que se originó en Palestina. En el Hieronymianutn aparece relacionada con la conmemoración del profeta Eliseo. Ello se debe a que en tiempos de san Jerónimo se creía que ambos profetas habían sido sepultados en Sebaste, a una jornada de Jerusalén. El libro de los evangelios de Wurzburgo que data aproximadamente del año 700, conmemora la «Deposición de Elíseo y de San Juan Bautista»; también otros libros de los evangelios conmemoran en la misma fecha a ambos personajes.

Este artículo está basado en el del Butler-Guinea, tomando muchos párrafos literalmente, pero no el conjunto. Las citas de Flavio Josefo se tomaron de la Historia Eclesiástica de Eusebio, I,XI,4-6, quien cita a su vez el L XVIII de las Antigüedades. Sobre este testimonio de Josefo, importantísimo como testigo externo a la fe cristiana, y en su conjunto incuestionado por los historiadores, puede leerse el Cap. 12 y su «excursus» en Meier, Un Judío Marginal, vol II,1, ed. castellana Verbo Divino. Acerca de la fiesta de hoy, cf. Morin, en Revise Bénédictine (1891), p. 487; 1893, p. 120; y 1908, p. 494; F. Cabrol en Dictionnaire d’Archéologie chrétienne et de Liturgie, vol. V, c. 1431; y L. Duchesne, Christian Worship (1931), p. 270. La iconografía sobre el martirio del Bautista es inmensa; se ha seleccionado: El Martirio de Juan Bautista, de Caravaggio, 1608, en el Museo de San Juan, de La Valletta, y la Fiesta de Herodes, de Spinello Aretino, 1385, en el Szépmûvészeti Múzeum, de Budapest.

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fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

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* DEFENSA DE LA VIDA EN IRAK- Padre Benham Benoka, desde Ankawa en Irak: “Estamos muriendo”

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El Papa Francisco enviará de nuevo al cardenal Filoni a Irak

27 de agosto de 2014 (AIN / Camino Católico)  El Padre Benham Benoka, es una sacerdote sirio-católico que se encuentra en Ankawa en Irak, el barrio cristiano de Erbil donde han llegado unos 70.000 cristianos desplazados. 

El sacerdote es uno de los que están administrando la ayuda de emergencia que ha enviado la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada. Los sacerdotes y otros miembros del clero también atienden las necesidades médicas de los refugiados. 

 

Por otra parte,  la visita del cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, en calidad de enviado personal del Papa a Irak, tendrá una segunda etapa. Lo ha anunciado el arzobispo Silvano Maria Tomasi, Observador Permanente de la Santa Sede ante la ONU, durante la rueda de prensa del Meeting que tiene lugar estos días en la ciudad italiana de Rímini.

“En Washington está previsto un encuentro de los patriarcas orientales con el cardenal Sandri. Se tratará de implicar también a los obispos americanos para influir después en la opinión pública. Otras iniciativas serán tomadas por Ginebra”,afirmó. 

El cardenal Filoni viajó el pasado 12 de agosto y regresó el día 20, de su misión en territorio iraquí, donde llevó la solidaridad concreta del Papa a los desplazados, expulsados de sus casas a causa de la violencia yihadista. 

VIDEO DEL PADRE Benham Benoka, desde Ankawa en Irak:

http://caminocatolico.org/home/videos/41-videos-pro-vida/13206-padre-benham-benoka-desde-ankawa-en-irak-estamos-muriendo

*DEFENSA DE LA VIDA La anticoncepción mediante un microclip

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El aspecto más inquietante de esta nueva terapia, que hace de la anticoncepción una constante siempre activa en el cuerpo femenino, en cierto sentido desnaturalizándolo completamente, es que el microchip puede ser activado por otras personas, ajenas al cuerpo en el que está inserto

27 de agosto de 2014 (L’Osservatore Romano / Camino Católico)  Hay sucesos históricos que dan que pensar. En los años ’50 y ’60, escribe Lucetta Scaraffia, era, sobre todo la fundación Rockfeller la que apoyaba económica y mediáticamente la campaña contra el aumento demográfico, en especial en el Tercer Mundo.

Hoy la obsesión antiprocreación, la ha heredado otro multimillonario americano, Bill Gates, que ha invertido su capital en la investigación de un nuevo tipo de anticoncepción, suministrado por un microchip. 

El aspecto más inquietante de esta nueva terapia, que hace de la anticoncepción una constante siempre activa en el cuerpo femenino, en cierto sentido desnaturalizándolo completamente, es que el microchip puede ser activado por otras personas, ajenas al cuerpo en el que está inserto.

A través de este microchip, el cuerpo de las mujeres puede ser controlado por entes externos, incluso sin tener en cuenta sus propios deseos.

Pensando en la simpatía mostrada en todo momento hacia la eugenesia por parte de Gates, otra coincidencia con Rockfeller, gran financiador de los eugenistas, está el temor fundado de que se pueda poner en marcha otra forma de control de la procreación con fines selectivos.

En la iniciativa “humanitaria” de la fundación Gates aparecen otros peligros: además de los que sufre la salud femenina, se asiste a una manipulación seria del cuerpo de la mujer que se puede activar sin su consentimiento. Esperemos que las mujeres se den cuenta de los peligros que esconde esta innovación científica, que se difunde mediante el aura mítica de una nueva iniciativa para facilitar la libertad sexual.

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