83-Testamento espiritual de Santa Bernadita de Soubirous

Testamento espiritual de Santa Bernadita de Soubirous 

El texto aquí presentado no fue escrito por Santa Bernadette, si bien expresa con precisión lo que fue su vida. Podemos creer que estas palabras estaban vivas en su corazón, aunque ella nunca las habría manifestado ni de palabra ni por escrito. Fue la escritora Marcelle Auclair quien, al escribir su vida, interpretó los más íntimos sentimientos de Bernadette, poniendo en boca de ella estas palabras.

Marie Bernarde Soubirous, “conversa” de las Monjas de Nevers, en el mundo Bernadette, aquella que había visto y hablado con la Santísima Virgen en Lourdes, muere a los treinta y cinco años de edad. Tenía una pierna en putrefacción. Su cuerpo fue exhumado tres veces con motivo del proceso de canonización, con la increíble sorpresa de que siempre estaba intacto, a pesar de que su rosario ya estaba oxidado y su hábito lleno de humedad.

Por la indigencia de mamá y de papá, por la ruina del molino, por el vino del cansancio, por las ovejas con roña: gracias, Dios mío. Por el Procurador, el Comisario y los Gendarmes, por las duras palabras del párroco Don Peyramale.

Por los días en que viniste, Virgen María, y por los días que no viniste, no sabré darte las gracias más que en el Paraíso. Pero por las burlas y los ultrajes, por quienes me han tomado por loca, por quienes me han considerado mentirosa, por quienes me han tachado de interesada, gracias, Virgen Santa.

Por la ortografía que nunca he sabido, por la memoria que nunca he tenido, por mi ignorancia y mi estupidez, gracias. Gracias, porque si hubiera habido en la tierra una niña más estúpida que yo, la habrías escogido a ella.

Por mi madre que murió lejos de mí, por la pena que sentí cuando mi padre, en vez de abrir los brazos a su pequeña Bernadette, me llamó Sor Marie Bernarde: gracias, Jesús. Gracias por haber saciado de amargura este corazón demasiado tierno que me has dado; por la Madre Josefina que me ha proclamado una inútil. Gracias.

Por los sarcasmos de la madre Maestra, por su dura voz, sus injusticias, sus ironías, y por el pan de la humillación, gracias. Gracias por haber sido aquella a quien la Madre Teresa podía decir: “No sé cómo te las apañas para combinar tantos desastres”. Gracias por haber tenido el privilegio de los reproches, por ser aquella de quien las otras hermanas de comunidad decían: “¡Qué suerte no ser como Bernardette”.

Gracias por haber sido Bernadette, amenaza

Saint Bernadette Soubirous of the Lourdes Appa...

Saint Bernadette Soubirous of the Lourdes Apparitions, 1858. (Photo credit: Wikipedia)

da de cárcel porque te había visto, Virgen Santa. Mirada por la gente como un bicho raro, esa Bernadette tan mezquina, que al verla se decía: “Pero ¿quién es esa?”.

Por este mísero cuerpo que me has dado, por esta enfermedad de fuego y de humo, por mis carnes que se están pudriendo, por mis huesos llenos de caries, por mis sudores, mi fiebre, mis dolores sordos y agudos, gracias, Dios mío.

Por esta alma que me has dado, por el desierto de la aridez interior, por tu noche y tus relámpagos, por tus silencios y tus rayos; por todo, por Ti, ausente y presente, gracias; gracias, ¡oh, Jesús!

81-Visitacion de la Virgen Maria a su prima santa Isabel, 31 de mayo

Visitación de la bienaventurada Virgen María
fecha: 31 de mayo
fecha en el calendario anterior: 2 de julio
hagiografía: Abel Della Costa
Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, con motivo de su viaje al encuentro de su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y a la que saludó. Al encontrarse gozosas las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor, que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de su prima, exultante de gozo en el Espíritu Santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del Magníficat.
oración:
Dios todopoderoso, tú que inspiraste a la Virgen María, cuando llevaba en su seno a tu Hijo, el deseo de visitar a su prima Isabel, concédenos, te rogamos, que, dóciles al soplo del Espíritu, podamos, con María, cantar tus maravillas durante toda nuestra vida. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).

Los evangelios son catequesis, la catequesis de la primera Iglesia, fijada y puesta como norma de toda transmisión de la fe para los tiempos futuros, como son los nuestros. Si bien cabe la posibilidad de centrar nuestra atención en los detalles «biográficos» de la vida de Jesús y de los suyos, y para ello no tengamos otro remedio que leer los evangelios como recuerdos histórico-biográficos (ya que son nuestra única fuente primaria, o al menos la más completa en este punto), lo cierto es que leyéndolos así los desnaturalizamos y empequeñecemos. Y no porque la historia, «lo que pasó», no sea importante -¡en definitiva, somos seres históricos, heredamos historia, hacemos historia, y dejamos historia en herencia!-, sino porque en los evangelios, como catequesis que son, «lo que pasó» está al servicio de anunciar lo permanente, algo que no va a caducar ni cambiar (como lo hacen los hechos de la historia): la buena noticia de quién es Jesús.

Tal ocurre con esta escena de la Visitación. podríamos pasarnos horas y días tratando de reconstruir «lo que pasó», incluso podríamos partir de la historia de la Visitación para admirarnos de cómo «movida por la caridad, María no se detuvo ante las dificultades y peligros del viaje desde Nazaret de Galilea hasta el sur de las montañas de Judea…» (Butler) o ditirambos semejantes; pero, ¿le haríamos justicia a lo que san Lucas nos enseña en este pasaje? Y cuando la liturgia nos propone la Visitación como centro de la meditación orante de la Iglesia, ¿le hacemos justicia quedándonos en una vaga evocación biografista de lo singular que fue que la Virgen emprendiera semejante viaje?

A través del «elogio» de la fecha, el Martirologio (y con él la liturgia del día) pone su acento en lo que realmente estamos celebrando, en lo que de verdad evocamos en esta fecha:
Fiesta de la Visitación de la Bienaventurada Virgen María, con motivo de su viaje al encuentro de su prima Isabel, que estaba embarazada de un hijo en su ancianidad, y a la que saludó. Al encontrarse gozosas las dos futuras madres, el Redentor que venía al mundo santificó a su precursor, que aún estaba en el seno de Isabel, y al responder María al saludo de su prima, exultante de gozo en el Espíritu Santo, glorificó a Dios con el cántico de alabanza del Magníficat.

Ese «con motivo de» marca el tono peculiar de esta fiesta: no es el viaje como tal el centro, no es el esfuerzo de la Virgen, no es la lejanía del lugar, no es ni siquiera el encuentro de las dos mujeres el centro, sino que el centro está en que «al encontrarse gozosas … el Redentor santificó a su precursor», y que «al responder María … glorificó a Dios». El centro de toda esta fiesta está puesto en dos focos: el Redentor y Dios, rodeados, evocados, celebrados en María.

Los exégetas bíblicos están en general de acuerdo en que el modo como san Lucas narra esta escena no sólo no tiene ningún punto casual o meramente anecdótico, sino que cada pequeña expresión está al servicio de evocar algún aspecto del Antiguo Testamento, según el modo propio de la catequesis de la primera Iglesia, en la que el Antiguo Testamento mostraba el modelo (el «typos») de la actuación de Dios en la historia, y por lo tanto, comprender cualquier personaje, situación o significado de la Nueva Alianza -incluido al propio Jesús- equivalía a encontrar en el Antiguo Testamento un modelo para ello.

Y así, por ejemplo, el «Magnificat» es, si se me permite el retruécano, un magnífico cántico, pero lo es más todavía no por su originalidad, sino precisamente porque no es del todo original, sino que quiere ser una evocación de muchos textos del AT, pero principalmente del «Cántico de Ana» de 1Samuel 2,1-10. Es posiblemente difícil para nosotros, ávidos de novedad y que incluso juzgamos que algo tiene más valor precisamente y porque es «nuevo» y «original», vibrar con esta pasión de la Biblia por la «repetición»: ésa es, para la catequesis bíblica, la mejor garantía, el sello de Dios: que lo que ocurre ya ha ocurrido, y se realiza así en nuestra cambiante historia la permanencia de Dios. Por eso es tan difícil partir de la Biblia para conocer la historia, porque cuando nosotros nos preguntamos «qué pasó», en realidad queremos decir: «¿qué tuvo este hecho de diferente a todos los demás hechos de la historia?», mientras que la Biblia se empeña en mostrarnos lo que es, a través de y en el prisma de lo que fue una vez, y otra vez, y otra vez.

Podemos gozar mucho de lo que transmite la historia de la Visitación si la leemos, por ejemplo, a través del prisma de 2 Samuel 6. Posiblemente el versículo 9 de esa historia sea uno de los motores generadores de ésta. Se pregunta David: «¿Como voy a llevar a mi casa el arca de Yahveh?»; se pregunta Isabel: «¿de dónde a mí que la madre de mi Señor venga a mí?». No se trata de una mera repetición (incluso están invertidas, llevar-venir) sino de una repetición tipológica: en el arca de la Alianza la primera Iglesia vio anunciado el misterio de cómo Dios se presenta en medio de su pueblo, a la vez patente y oculto: Dios está, pero hay que hacer algo para poder verlo. «¡Bendita tú entre las mujeres!», dice Isabel; y con sólo esa frase, san Lucas abre un espejo en el cual contemplamos la densidad tipológica de María en el Antiguo Testamento; la misma frase la encontramos en Jueces 5,24 y sobre todo la alabanza de Judith (es decir, «la Judía» por antonomasia): «¡Bendita seas, hija del Dios Altísimo más que todas las mujeres de la tierra! Y bendito sea Dios, el Señor, Creador del cielo y de la tierra, que te ha guiado para cortar la cabeza del jefe de nuestros enemigos.» (Judit 13,18). «Cortar las cabezas», ¡qué feo suena!, pero de eso trata la Visitación, como nos lo anuncian sus relatos-espejo: en lo oculto de Jesús se ha dado ya el golpe mortal al poder y la soberbia, a la suficiencia que traen las riquezas, se ha inaugurado por fin el auténtico reinado de los pobres de Dios: en Jesús, oculto en María pero visible a los que se dejan inundar por el Espíritu, Dios «derribó a los poderosos de su trono».

Y concluye esta visita, para que no queden dudas de que comprender la Visitación consiste en escudriñar las promesas antiguas, con un festivo «…como había anunciado a nuestros padres, en favor de Abraham y de su linaje por los siglos.». Y al igual que «El arca de Yahveh estuvo en casa de Obededom de Gat tres meses, y Yahveh bendijo a Obededom y a toda su casa» (2Samuel 6,11), así también María estuvo en casa de Isabel tres meses antes de volver a su tierra.

Bibliografía: lo mejor es sentarse con una buena Biblia que tenga referencias marginales (como Biblia de Jerusalén o cualquier otra similar) e ir siguiendo en el Antiguo Testamento los trazos de la escena. Se puede profundizar en el valor y los límites de la tipología de esta escena a través de, por ejemplo, «El nacimiento del Mesías», de Raymond Brown. Cualquier comentario bíblico a Lucas (el viejo o el nuevo «Comentario Bíblico san Jerónimo», por ejemplo) trata los puntos de contacto del Magnifiocat y de toda la escena con los libros de Samuel.
El cuadro es la «Visitación» de Max Reichlich, de 1511, que se encuentra en la Alte Pinakothek, de Munich.

Primer Congreso DAV Segovia, 22-06-2013

 Congreso Dav Segovia con texto y logo

PRIMER CONGRESO DAV SEGOVIA, día 22 de Junio de 2013:

Lugar:

Pórtico Real/Hotel Cándido, Carretera de La Granja a Segovia; Avenida de Gerardo Diego s/n
Contenido y horarios:
Llegada y recepción en el ” Salón de Conferencias Antonio Machado”a las  10,30 horas.

-11,00 horas. Presentación por el Presidente de Hazte Oir/Derecho a Vivir, Ignacio Arsuaga.
-11,20 horas. Conferencia de Beatriz Escudero, Diputada del Partido Popular en el Congreso de los Diputados por Segovia, sobre el tema :
“Defensa del embrión humano”.
-12,00 h. Mesa Redonda sobre “Papel de la mujer española en la sociedad para restablecer una cultura de vida” y su derecho a ser apoyada en la maternidad; compuesta por:
Gador Joya ( Doctora y Médico Pediatra y  Portavoz de Hazte Oir/Derecho a Vivir).

Beatriz Escudero (Diputada del Partido Popular en Segovia y Abogada).

Teresa de Jesús Fernández de Córdoba ( Delegada de DAV Segovia, Juez de Primera Instancia de Madrid, y anteriormente Magistrada de la Audiencia Provincial de Madrid), como coordinadora de la Mesa.

Coloquio.
Comida 2,30 horas ( si el tiempo lo permite en el Jardín).
Conferencias 16,30 horas Conferencias de Javier Rubio como colaborador de DAV Segovia,  y Jairo Rincón como representante de los jóvenes provida segovianos.
Lectura de la Declaración final 17,15 horas,  de principios de las mujeres españolas para restablecer una cultura de Vida. Como resultado del Congreso.
Clausura el Congreso 17,30 horas por Ignacio Arsuaga .
(Puede añadirse algún acto más, volver a consultar)

La entrada es libre pero previa inscripción a través de la página de Eventos de Hazte Oir, o antes del Congreso en la dirección que señalamos:

http://www.hazteoir.org/evento/51634-primer-congreso-dav-segovia-22-6-2013

segoviaporlavida@yahoo.es

Notas:

Quien se quiera quedar a comer, debe de inscribirse con fecha límite del lunes 17 de junio en las mismas direcciones. El precio es de 20 euros por persona, la comida se servirá en el Jardín si el tiempo lo permite.

Quien quiera contactar con nosotros para este Evento o inscribirse, debe de enviar un mensaje a la dirección:

segoviaporlavida@yahoo.es

79-El endemoniado por el que rezo el papa Francisco.

La corresponsal del periódico El Mundo en el Vaticano, Irene Hernández Velasco, ha hablado con Ángel, el hombre que recibió la oración del Papa Francisco que la prensa de todo el mundo identificó como un exorcismo. Publica su testimonio en el suplemento Crónica, con informaciones también de J. M. Vidal. Esta es la historia del endemoniado más famoso del mediático siglo XXI.

14 años de sufrimiento
Ángel V., hombre de mirada lánguida y afligida y maneras suaves es mexicano, procede del estado de Michoacán, tiene 43 años, dos hijos… y cuatro demonios metidos en su interior.

Cuatro demonios que -dice- le atormentan desde hace 14 años y de los que no han conseguido librarle ninguno de los más de una decena de exorcistas que le han examinado en los últimos años. Todos ellos se muestran convencidos de que el de Ángel es un caso incontestable de posesión diabólica.

“No me cabe ninguna duda”, asegura a Crónica el padre Amorth, exorcista de la diócesis de Roma desde hace 26 años y autor de más de 150.000 años. Ángel se ha convertido en los últimos días en el endemoniado más famoso del mundo. Todo, después de que diera la vuelta al planeta el vídeo rodado el pasado domingo, por las cámaras del centro televisivo vaticano, en el que se ve como el Papa Francisco le impone las manos sobre la cabeza con energía.

Lo que sabía el Papa
“Santidad, esta persona necesita su bendición. Le han visto 10 exorcistas, le han hecho más de 30 exorcismos y los demonios que lleva dentro no quieren salir“. El padre Juan Rivas, el sacerdote mexicano que ha acompañado a Ángel en su encuentro con Francisco, asegura a Crónica que fue con esas palabras exactas con las que presentó al Papa a Ángel.

“El Papa saludó a Ángel, éste le besó el anillo pontificio y en ese momento cayó en trance. Entonces le puso las manos en la cabeza y en ese momento se escuchó un alarido terrible, como el rugido de un león. Todos los que estaban allí lo escuchamos perfectamente”.

“El Papa, por supuesto, lo oyó, los encargados de su seguridad así como una niña que había a nuestro lado. Pero a pesar de ese rugido espantoso, el Papa no se dejó impresionar y siguió adelante con su oración, como si ya antes hubiera afrontado situaciones similares”.

Ángel asiente con lentitud. Dice que se encuentra mejor, que el rezo del Papa le ha hecho mucho bien. La prueba es que se presenta a la cita con Crónica andando por su propio pie, mientras que al encuentro con el Pontífice acudió en silla de ruedas. “Pero aún tengo los demonios dentro, no se han ido”, explica este hombre que asegura que sabe perfectamente el momento preciso en el que el maligno entró en su cuerpo.

P.-¿Cuándo y cómo se apoderó de usted el diablo?
R.-Fue en 1999, un día que regresaba en un autobús desde México DF a mi localidad natal, en Michoacán. Sentí que una energía entraba en el autobús. No la vi con los ojos, pero la percibí. Noté que se aproximaba a mí y que se colocaba enfrente mío. Y, de pronto, noté como una estaca que se me clavaba en el pecho y luego, poco a poco, la sensación de que se me iban abriendo las costillas.

Ángel estaba convencido de que aquello era un ataque al corazón y de que iba a morir. Pero no murió. A partir de ese momento su salud se fue deteriorando.

Todo lo que comía lo vomitaba. Sentía pinchazos en todo mi cuerpo, como si lo tuviera repleto de agujas. Hasta las sábanas me hacían daño. Empecé a no poder caminar. Cada día respiraba con mayor dificultad. No podía dormir, y cuando lo conseguía tenía unas pesadillas espantosas relacionadas con el mal”.

Y empezó a tener trances en los que blasfemaba y hablaba en lenguas desconocidas. Los médicos no eran capaces de explicar lo que le ocurría a ese hombre de 30 años que hasta entonces había sido un dechado de salud. Le hicieron radiografías, análisis, pruebas… “Pero no daban con la causa de mis problemas”.

Estaba tan mal que un día le fue a visitar un primo suyo, sacerdote, para confesarle y darle la extrema unción. “En total me han dado ya cuatro veces los santos óleos”, cuenta. Pero no sólo no murió, sino que ese sacramento le alivió un poco de sus penalidades, notó una mejoría.

Alivio en la oración
Ángel empezó a rezar con devoción al Señor de la Misericordia, cuya estampita le había llevado su primo. Siempre ha sido católico, siempre ha ido a misa los domingos, pero dice que no rezaba bastante.

Empezó a sentirse un poco mejor y, en agradecimiento, llevó una imagen del Señor de la Misericordia a la Iglesia de San Agustín en Morelia, la capital del estado de Michoacán. Notó cierto alivio, pero seguía teniendo recaídas y seguía sin entender que le ocurría. Hasta que un día asistió en Morelia a la conferencia de un sacerdote ucraniano.

La reliquia del Padre Pío
“La persona que le acompañaba y le hacía de traductor era un médico que había convivido con el Padre Pío, el santo de los estigmas. Le conté lo que me ocurría, lo mal que me sentía. Él me puso en el pecho una reliquia del padre Pío y en ese momento vi una luz especial que me rodeaba, sentí una gran paz. Pero al mismo tiempo, noté algo que empezaba a arañarme dentro de mí. Ese algo me tiró al suelo y comenzó a manifestarse. Yo no podía hacer nada, esa presencia era más fuerte que yo, me dominaba”.

Era 2004. Después de cinco años sin entender lo que le ocurría, sin saber lo que le pasaba, Ángel recibió un nuevo diagnóstico: estaba poseído por el diablo. Ese mismo día le practicaron también su primer exorcismo.

P.-¿Cómo reaccionó ante la idea de estar endemoniado?
R.-Me dio muchísimo miedo. Y también me sentí muy sucio al pensar que dentro de mí había un ser maléfico. Mi familia reaccionó al principio con incredulidad y, de hecho, entre mis hermanos hay algunos que aún siguen siendo escépticos, que creen que lo que tengo es fruto de un desequilibrio psicológico. Sé que hay mucha gente en todos los países del mundo que está pasando por eso mismo. Gente que se siente incomprendida por su familia, por sus amigos y, en ocasiones, hasta por la propia Iglesia, porque no en todas las diócesis hay exorcistas. También porque hay sacerdotes que no creen en la posesión diabólica, que consideran que se trata de problemas psiquiátricos. Hay muchos poseídos que terminan en manicomios y se mueren sin saber lo que les pasa. Es para tratar de ayudarles por lo que he decidido conceder esta entrevista, la primera que doy en mi vida.

De exorcista en exorcista
A partir de ese momento, Ángel empezó a buscar desesperadamente exorcistas, a tratar de encontrar a alguien capaz de extirparle los demonios.

Primero buscó ayuda con uno en México DF, que le practicó cuatro o cinco exorcismos.

“En uno de ellos ese sacerdote le preguntó al demonio que cómo había entrado dentro de mí y éste le dijo que había sido por un maleficio que me hizo una persona“.

Ese exorcista fue trasladado a otra parroquia y Ángel pasó a otro, que tampoco logró librarle de sus demonios. Alguien le recomendó entonces que viera al padre José Antonio Fortea, el más famoso exorcista español. El primer encuentro tuvo lugar hace ya tres años, en México, donde Fortea conoció a Ángel y a su familia y le asesoró. Y el segundo hace pocos días en Roma, donde el sacerdote oscense, se encontraba terminando su tesis doctoral sobre demonología.

Un negocio arruinado
La posesión que al parecer sufre Ángel ha convertido en una pesadilla la vida de ese hombre licenciado en Mercadotecnia por la Universidad de Guadalajara y que tenía su propia empresa de publicidad.

“Hace un año la tuve que cerrar, mis condiciones de salud no me permiten trabajar. Para poder mantener a mi familia he tenido que vender mi casa y otro apartamento que teníamos. Ahora vivimos en una casa que nos ha prestado mi suegra. Por suerte, no estoy en dificultades económicas, con la venta de las dos casas nos llega para vivir. Pero quiero hacer una vida normal. Sobre todo por mi esposa y mis hijos, de 6 y 11 años. Por suerte mis dos niños nunca me han visto en trance. Pero saben que estoy enfermo”, dice entre lágrimas.

Los últimos ocho meses, asegura, han sido de terror. No podía salir de casa de lo mal que me encontraba. Estaba tan grave que una vez más le dieron la extremaunción.

Y una noche tuvo un sueño.

Soñando con el Papa Francisco
“Vi al Papa Francisco vestido de rojo, rezando, con un incensario en la mano y rodeado de obispos y cardenales. No le di importancia, pero cuando me levanté encendí la televisión y vi una misa del Papa, vestido de rojo y con un incensario en la mano, rodeado de obispos y cardenales. Y me pasó por la cabeza una idea: ¿Tendré que ir a Roma? Además, en esa época estaba leyendo el libro del padre Amorth El último exorcista, en el que se dice que tanto Benedicto XVI como Juan Pablo II habían realizado exorcismos y oraciones liberatorias a poseídos”.

Ángel cuenta que dudo mucho sobre si debía viajar o no a Roma.

“Estaba muy mal, tenía miedo de morir lejos de mis hijos, de mi familia”, dice.

Desembarcando en Roma
Le pidió a Juan Rivas, un sacerdote mexicano que conoció hace dos años, que le acompañara. Y, el pasado día 7, los dos se plantaron en la Ciudad Eterna.

“Después de tratar en tres ocasiones de saludar al Papa sin éxito, el domingo pasado la Divina Providencia nos ayudó y conseguimos por fin encontrarle y que dijera una oración”, cuenta Juan Rivas.

El padre Amorth vio a Ángel al día siguiente de su encuentro con el Papa, el martes pasado. “No hay duda de que está poseído“, asegura a Crónica este especialista que, a sus 88 años, ha realizado unos 160.000 exorcismos y que considera que Ángel padece un tipo de posesión muy especial: la posesión con mensaje. No sólo estaría endemoniado sino, sostiene él, el diablo que lo habita se vería obligado por Dios a transmitir un mensaje.

Un mensaje para el clero mexicano
“Es un buen chico, ha sido elegido por el Señor para mandar un mensaje al clero mexicano y decirle a los obispos que tienen que hacer un acto en reparación por la horrenda ley del aborto aprobada en Ciudad de México en 2007 y que supone un ultraje a la Virgen. Hasta que no lo hagan Ángel no será liberado”.

Ángel ha recurrido en los últimos años a distintos exorcistas. Pero sin lograr resultados.

“Hay momentos en que parece que los demonios van a salir. Los noto en la boca, medio fuera, siento que se me hincha el cuello. Pero no se van”.

fuente: Religión en Libertad.

http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=29417

78-Día Pro Orantibus: Testimonio de Sor Teresia Barajuen, monja del Císter 25 de mayo

Día Pro Orantibus: Testimonio de Sor Teresia Barajuen, monja del Císter desde 1927

pro-orantibus

Día Pro Orantibus: Testimonio de Sor Teresia Barajuen,  monja del Císter desde 1927 en Buenafuente del Sistal

Nos acercamos al Monasterio de Buenafuente del Sistal, donde desde hace 86 años, Madre Teresita Barajuen permanece como monja contemplativa del la Orden del Cister. Se da la providencia de que el mismo día que nacía en Alemania el papa Benedicto XVI, entraba en el convento la joven Valeriana (al hacer los votos tomó el nombre de la santa de Lisieux), de 19 años, nacida en Foronda, provincia de Álava.

Le hemos pedido a la monja más longeva de España, y que más tiempo lleva en un monasterio de clausura, que ha sido abadesa durante 21 años, su testimonio sobre cómo han sido sus años de vida monástica antes y después del Concilio Vaticano II.

Con verdadera disponibilidad, por saber que era una entrevista para el día “Pro Orantibus”, nos ha respondido a diversas preguntas sobre la vida en clausura, la vida litúrgica y su experiencia personal de Dios.

Ha resaltado repetidas veces que el cambio que más ha valorado y le ha ayudado en su vida de espiritual ha sido el cambio litúrgico y la posibilidad de mayor formación. “El cambio ha sido maravilloso”. Antes del Concilio “no entendían el latín”. Ahora, “la participación en la Eucaristía me es de gran ayuda”.

“Antes del Concilio era escasa la formación, a veces no había siquiera homilía en la Misa. Ahora nos alimentamos a diario de la Palabra de Dios, y de los comentarios. También ha sido muy importante la posibilidad de lectura y de mayor formación. Antes, por pobreza, no teníamos en el Monasterio más que media docena de libros, “La Regla meditada”; “Caminos de oración”; “La vida devota de san Francisco de Sales”… Ahora puedo leer mucho más.” Ahora mismo está leyendo un libro sobre “La divina misericordia” y otro sobre la Madre Teresa de Calcuta, de la que comenta que es una mujer maravillosa. Lee “Alfa y Omega” y la Revista Ecclesia”. “Aunque después de comer, leo algo más sencillo”, comenta M. Teresita.

Nos adentramos en la vida espiritual de esta monja centenaria, que cuenta que al principio dudó de su vocación, porque “pensaba que la vida en el Monasterio era no hacer nada”. Pero consultó y le aseguraron que tenía una vocación muy hermosa, y no dudó más. Bueno, en otro momento, sintió la tentación, pero acudió al sagrario y “se me pasó para siempre”.

A esta altura, me atreví a preguntarle sobre su experiencia más personal de Dios. Y con una gran sencillez nos contó que ella “se mete en el corazón de la Virgen y no sale de ahí”, y de la mano de la Virgen entra en relación con Dios.

Actualmente, cuando se acerca la hora de comulgar, siente mucho sufrimiento, pero después de comulgar siente un abrazo muy íntimo del Señor, comprende que Jesús desea que comulgue, a pesar del sufrimiento que le asalta antes de hacerlo.

Ante estas afirmaciones, le pregunto: cómo alimenta su espiritualidad, y responde con gran rapidez que con la lectura, la oración continua, sobre todo la oración de súplica por todos. “Cada mañana ruego por los de casa, para que sean visitados por la Virgen.” Sus devociones más personales son su trato con la Virgen María y con San José, “que es el administrador de la casa”.

Madre Teresita es conocida en el mundo entero por su relación con el Papa Benedicto XVI, quien la recibió personalmente en audiencia el día 20 de agosto de 2011, con motivo de su viaje a España para la JMJ. Le hemos preguntado por esta relación con el Papa, y confiesa que lo quiere mucho, que le escribe, lo encomienda a los santos que han sido papas, y le envía ángeles que le ayuden.

Me atreví a preguntarle qué pensaba sobre la renuncia de Benedicto XVI, y sorprendentemente, respondió: “Me parece muy bien. “Si no puede, no puede”.

Para terminar, le hice dos últimas preguntas: ¿Cómo se encuentra?, y  ¿Qué desea decir a los consagrados? A la primera, aseguró que estaba contentísima. “Siempre he estado contenta, aunque haya habido sufrimiento”. Y a la segunda, de manera inclusiva, para todos, dijo: “Que vayan a la Virgen, que ella les enseñará”. “La Virgen tiene para cada uno un consejo”.

Hemos encontrado a una monja de clausura, a punto de cumplir 106 años, que ha vivido los cambios de la Iglesia con total docilidad. Nos ha asegurado que según iba proponiendo la Iglesia, iba aceptado sus consideraciones y enseñanzas. De tal manera que aconseja a todos que seamos para los fieles testimonio de obediencia a lo que nos pide la Iglesia.

Con sincera gratitud, nos despedimos sabiendo que somos acompañados permanentemente por la oración de M. Teresita, que sigue levantándose a las 5 de la mañana y participa en todo los actos litúrgicos de la comunidad.

Fuente: Ecclesia.

http://www.revistaecclesia.com/dia-pro-orantibus-testimonio-de-sor-teresia-barajuen-monja-del-cister-desde-1927/?utm_source=wysija&utm_medium=email&utm_campaign=ecclesia

77-Es inaceptable decir que la píldora del día después salva vidas.

La Santa Sede se planta ante la Organización Mundial de la Salud

26 de may de 2013

Es “inaceptable” decir que la Píldora del Día Después salva vidas y pretender que animen a utilizarla

El arzobispo Zygmunt Zimowski, representante del Vaticano para la 66 Asamblea de Salud Mundial, recordó que, en caso de haber procreación, la píldora acaba con la nueva vida que ha comenzado, luego es inaceptable decir que “salva vidas” y pide que la “contracepción de emergencia” no forme parte del listado de 13 “elementos que salvan vidas” recogido en una de las resoluciones de la OMS.
“Es bien sabido que, cuando la concepción ya ha tenido lugar, determinadas sustancias utilizadas en la ‘contracepción de emergencia’ producen un efecto abortivo. Para mi delegación, es totalmente inaceptable referirnos a una sustancia médica que constituye un ataque directo a la vida del niño en el útero como ‘elementos que salvan vidas’ y, aún peor, animar a ‘aumentar el uso de estas sustancias en todas partes del mundo”. Con estas tajantes palabras expresó el arzobispo Zygmunt Zimowki, representante de la Santa Sede para la 66 Asamblea de la Salud Mundial, su absoluta oposición a que se incluyese la llamada “píldora del día después” como uno de los bienes necesarios para mejorar la salud de la Humanidad.

El arzobispo recordó, por supuesto, que la Santa Sede se suma con fuerza a la necesidad de alcanzar mayores logros en las pérdidas de vidas y la prevención de enfermedades mediante el acceso creciente a terapias” pero recordó que esas terapias solo pueden ser aceptables si “son respetuosas con la vida y la dignidad tanto de las madres como de los niños, desde la concepción natural hasta la muerte, en todos los estadios de la vida”.

Es cierto que miles de mujeres y niños siguen muriendo por falta de los recursos necesarios para que los partos sean vigilados médicamente. Pero la vía para lograrlo no es, para la Santa Sede, “implementar las recomendaciones de la Comisión de Bienes para salvar la vida de mujeres y niños”. Porque, mientras que otras de las aportaciones son muy adecuadas, respecto a la mejora en la salud de madres y niños, no puede considerarse así el caso de la píldora del día después.

fuente: Religión Confidencial